PASO: la Justicia pide prudencia en la definición
Durante un congreso organizado por el Centro de Estudios en Derecho Electoral de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), los jueces encargados de organizar los comicios enfatizaron que las reglas del juego democrático no deben alterarse de manera improvisada. El juez federal Alejo Ramos Padilla, con competencia electoral en la provincia de Buenos Aires, defendió firmemente la utilidad estructural de las primarias al señalar que "lo ideal es que estas decisiones se tomen en años no electorales" y que "las PASO son un ordenador de la oferta electoral".
En la misma línea de cuestionamiento a las modificaciones exprés, Ramos Padilla advirtió sobre el peligro de vaciar los partidos políticos de instancias internas transparentes. El magistrado enfatizó que "no es posible que los candidatos se definan en una mesa única" y subrayó que "si se eliminan hay que ver cómo se le da a la ciudadanía una oferta ordenadora", poniendo de relieve el riesgo de generar vacíos de representación difíciles de subsanar sin el sistema actual.
Por su parte, el presidente de la Suprema Corte bonaerense y titular de la Junta Electoral provincial, Sergio Torres, se sumó a los reclamos pidiendo rigurosidad técnica a los poderes políticos. Torres puntualizó que "los organismos electorales deben actuar con especial prudencia frente a cualquier reforma en el sistema", agregando que las modificaciones "deben ser cuidadosamente planificadas, suficientemente explicadas y gradualmente implementadas".
Profundizando en los riesgos institucionales que conllevan los cambios intempestivos, el magistrado provincial advirtió que "las reformas apresuradas, especialmente cuando se aplican inmediatamente después de ser sancionadas, pueden generar incertidumbre, dificultar la capacitación de los ciudadanos y sorprender a los actores políticos con nuevas reglas o procedimientos". Este posicionamiento conjunto busca poner un freno a la incertidumbre generada en el Congreso y en la Legislatura bonaerense.
El trasfondo de estas advertencias judiciales se vincula directamente con las dificultades que atraviesa la administración de Javier Milei para conseguir consensos y acuerdos con los gobernadores y bloques aliados. Mientras el oficialismo busca fórmulas para suspender o eliminar las primarias —con el objetivo de desarticular las estrategias opositoras de cara a los próximos turnos electorales—, el reloj legislativo avanza sin certezas sobre qué normativa regirá en las urnas.
A esta complejidad nacional se le suman las dudas latentes en el ámbito de la provincia de Buenos Aires bajo la órbita de Axel Kicillof, donde todavía no se define si habrá concurrencia de fechas, desdoblamientos o la convivencia de sistemas dispares como la Boleta Única de Papel (BUP). Con los comicios en el horizonte, la Justicia Electoral exige previsibilidad para evitar un colapso operativo que termine afectando la transparencia y la confianza de la ciudadanía.