Piden respuestas a funcionarios porteños por prostitución
En la Legislatura porteña se celebró el pasado miércoles el segundo diálogo intersectorial sobre prostitución en la Comisión de Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud. Allí se escucharon distintas opiniones sobre este tema que, además, trae aparejado otros problemas como la explotación sexual y la trata de personas.
La legisladora Laura García Tuñón (Proyecto Sur), aseguró que "no se ha logrado tratar el tema en profundidad, incluyendo por ejemplo las habilitaciones de los prostíbulos o wiskerías de la Ciudad y su tramado con los proxenetas, los inspectores de los locales y la policía?. ?Este es el verdadero problema y que está condenado por ley", agregó.
Asimismo, la legisladora hizo hincapié en la falta de respuesta por parte de los funcionarios del Gobierno porteño sobre el diagnóstico realizado por la Comisión y expresó: "En definitiva, al no haber recibido respuesta alguna, no contamos con políticas públicas reales que empiecen a resolver o pensar cómo intervenir en el tema de la prostitución".
La discusión también giró en torno a la contaminación visual que generan todos los papelitos que se pegan por el microcentro ofreciendo sexo. Al respecto, García Tuñón afirmó: "Se está hablando mucho de los papelitos de la calle y se dijeron varias cosas que creemos necesario corregir. La prostitución no es un delito, lo que es delito es el proxenetismo, la explotación sexual infantil y la trata de personas".
"Creemos que hay que buscar la forma y los mecanismos para establecer inspecciones para tomar conocimiento de si es trabajo de una persona individual o si es un explotador que tiene a mujeres, niñas o niños, esto es fundamental", continuó.
Por su parte, Jorgelina Sosa, dirigente de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA capital), advirtió que "si se sacan los papelitos y el rubro 59 para publicitar por decisión propia de mujeres mayores de edad, esto llevará necesariamente a más clandestinidad y ahí sí las van a captar los proxenetas o la red de trata?. ?Hay que ser cuidadosos con este tipo de acciones porque pueden poner en más peligro a las trabajadoras sexuales y no permitirnos trabajar libremente", aseguró Sosa.