Listas K: Entre el festejo y la desconfianza
Una mesa de negociación, varias cartas en juego y un sólo punto de acuerdo: el apoyo al candidato a Jefe de Gobierno y a los candidatos a Jefes Comunales impuestos por el Frente para la Victoria.
Esa fue la letra chica que hoy en el Tribunal Superior de Justicia presentaron y firmaron Juan Manuel Olmos, apoderado del FpV; José Campagnoli, apoderado de Nuevo Encuentro; y Natalia Hernández, apoderada de Frente Progresista Popular; pero que escribieron Juan Manuel Abal Medina y Carlos Zannini, por el kirchnerismo; Martín Sabbatella, por NE; y Aníbal Ibarra, por sí mismo.
Abal Medina y Zannini, son los nombres K responsables del por qué, a partir de hoy, tanto el sabbatellismo como el ibarrismo tienen libertad para decir que acompañan la fórmula porteña que decida ungir Cristina Fernández, con su propia lista de candidatos a legisladores.
El flamante secretario de Medios y Comunicación del Gobierno Nacional y el asesor Jurídico de la Presidencia dejaron en evidencia que el interés del Ejecutivo Nacional sólo está focalizado en ganar el Ejecutivo de la Ciudad y en construir una fuerza territorial propia (los K exigieron lista de comuneros).
"Nadie nos puso condicionamientos en la lista de legisladores", reconoció casi sorprendido un dirigente de Nuevo Encuentro a Noticias Urbanas. "Los que saben de terreno porteño no estuvieron en la negociación? Alberto Fernández, Víctor Santa María, Juan Manuel Olmos nos hubieran puesto condiciones, pero esta vez no fue el caso", admitió.
No tan alegre como el sabbatellista, un referente peronista pataleó ante la noticia. "Le regalaron las listas", espetó. Conocedor del votante porteño, este dirigente sabe que en este contexto Aníbal Ibarra tiene muchas chances de volver a meter más que un par de legisladores, restándole votantes a la lista de legisladores del Frente para la Victoria.
Ante este panorama, entonces, algunos K analizan la posibilidad de incluir en las listas ibarrista y sabbatellista algunos "infiltrados" con perfil progresista pero que formen parte del kirchnerismo.
En el ibarrismo eso está más claro: Aníbal Ibarra va como primer candidato a legislador y después le seguirá Eduardo Epszteyn. De ahí para abajo, los que en la estructura interna se decida, o sea, lo que Ibarra diga.
Por el lado del sabbatellismo, en cambio, las opciones son varias, y tanto el destino de Gabriela Cerruti como el primer legislador de la lista K son factores de cambio. "Es muy difícil enfrentarlo a Tomada como primer legislador, si va Tomada, Ibarra y Sabbatella van a hacer una sola lista y alternarán puestos. Si el candidato K es Juan Cabandié, es un escenario flojo y todos valemos nada... entonces podemos ir separados en tres listas, al fin y al cabo todos comemos del mismo lado", reconoció con crudeza el dirigente sabbatellista.