Legisladores electos: Sandra Bergenfeld
"Soy un producto del cacerolazo", se autodefine Sandra Bergenfeld, quien, a partir del 10 de diciembre, ocupará una banca en la Legislatura de la Ciudad. La misma la obtuvo en las últimas elecciones integrando la nómina de candidatos del Movimiento Generacional Porteño, una de las cuatro listas que acompañaron a Mauricio Macri.
Sensibilizada por los sucesos del 19 y 20 de diciembre, esta abogada, de buena posición económica, decidió encarar su afán de participación hacia el trabajo social. Comenzó en la zona de Escobar, donde residía e inauguró allí dos merenderos. También creó una bolsa de trabajo piloto, mediante la que, según afirma, 370 familias obtuvieron empleo en los countries de la zona. "Yo vivía en un barrio privado y era muy duro ver la pobreza arañando puertas afuera", cuenta. Sus palabras transmiten una sinceridad alejada de todo discurso prefabricado.
Fue una de las víctimas del corralito financiero y, junto a Nito Artaza, encabezó la lucha de los ahorristas que aún braman por la recuperación de sus fondos, asesorándolos jurídicamente. "Lo hice por convicción, en forma gratuita", señala.
Ocho meses antes de los comicios se unió al grupo de trabajo Sofía, liderado por Horacio Rodríguez Larreta -ex compañero de fórmula de Macri- en el que realizó investigaciones y propuestas, siempre vinculadas con el área social. La decisión de acercarse a los equipos ligados a Macri se debió a que lo conocía de la actividad privada. "Recorrí cada hotel, cada conventillo y cada casa tomada. Fue uno de los estudios más serios que se hicieron hasta ahora", subraya, refiriéndose a su trabajo realizado en el Grupo Sofía.
La legisladora electa promete que, cuando asuma, mantendrá el mismo perfil de trabajo que desarrolló hasta ahora. "Tengo proyectos destinados a los sin techo, a los chicos de la calle y a los cartoneros", afirma. Y aclara que las iniciativas contemplan diferentes alternativas según la situación de cada posible beneficiario. "Hay que generar una fuerte red de asistentes sociales que puedan tratar cada problemática", sostiene, al tiempo que remarca la necesidad de trabajar al respecto "conjuntamente con la Provincia de Buenos Aires", desde donde arriba a la Ciudad gran parte de la población indigente.
GATITA DE PORCEL
Una etapa de la vida de Sandra Bergenfeld estuvo ligada al espectáculo, como bailarina y actriz. Siendo muy joven se casó con el productor Jorge Gallo, quien la conectó con el ambiente televisivo. Quizás alguno la recuerde calentando la pantalla, con plumas y otro nombre, en "Las gatitas y ratones de Porcel", el exitoso ciclo televisivo que el capocómico hoy devenido en pastor evangelista comandaba a fines de los '80. Ella recuerda con una sonrisa esa época de glamour: "Mi familia me quería matar. Me faltaban pocas materias para recibirme de abogada y se me dio por dedicarme a bailar. También actué con Moria Casán, Susana Traverso, José Marrone e hice 'bolos' en las novelas de Antonio Grimau".
Precisamente fue Gallo -hoy su ex marido- quien la contactó con Nito Artaza cuando éste comenzó su pelea por los ahorristas. Del imitador, que prefirió no incorporarse a las listas de Macri para, en cambio, disputar una candidatura a diputado nacional desde el radicalismo, ella rescata la fidelidad que mantuvo a sus principios. "A él le habría convenido ir con Macri, que le había ofrecido encabezar una lista, pero prefirió, por su ideología, ir a la Unión Cívica Radical, sabiendo que iba a tener que luchar con aparatos centenarios. Nito es una persona con carisma y no va a claudicar", manifiesta quien, a su vez, planea encarar con ímpetu su futuro mandato legislativo.