Legisladores se enfrentan por la "Ley de Embarazos Incompatibles con la Vida"
Este jueves la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires podría aprobar un proyecto de ley de los diputados Marcela Larrosa (UCR) y Eduardo Peduto (ARI), que establece la autorización para adelantar el parto en caso de embarazos que sean incompatibles con la vida gestacional.
La iniciativa tiene por objeto regular el procedimiento en los establecimientos asistenciales del sistema de salud de la Ciudad de Buenos Aires, con respecto a los casos de mujeres que en su seno alberguen un feto que padezca anencefalia u otra patología incompatible con la vida. Se refiere a fetos con gravísimas malformaciones, irreversibles e incurables, que producirían su muerte intra-útero o a las pocas horas de nacer.
Larrosa, candidata a diputada nacional por la Unión Cívica Radical, señaló que "para ello el feto debe haber alcanzado las 24 semanas de edad gestacional, o la mínima edad gestacional en la que se registra la viabilidad en fetos intrínsecamente sanos".
La diputada radical agregó que "las mujeres embarazadas de un ser inviable reclaman la sanción de esta ley, que evitará que se vean obligadas a exhibir su dolor en el ámbito tribunalicio".
En cambio, el vicepresidente tercero del Cuerpo, Ricardo Busacca, manifestó su rotunda oposición al proyecto. "Resulta ser un mamarracho, ya que carece de un debido análisis científico, no se han consultado, entre otros, a instituciones científicas o universidades para que emitan su opinión", expresó.
"El proyecto -continuó Busacca- avanza sobre las facultades conferidas al Congreso de la Nación por la Constitución Nacional, de ahí su carácter inconstitucional, ninguna legislatura local puede legislar sobre temas que le son propios de la Nación".
Para el diputado del Bloque Popular Cristiano, "evidentemente no se adelanta el parto para poder curar a este bebé enfermo, sino para adelantar su muerte. Nuestra Constitución protege al niño en situación de desamparo desde el embarazo y esta persona intangible posee derechos individuales inviolables desde el comienzo de su fecundación. Esto se encuentra ampliamente respaldado por convenciones internacionales".
"Este proyecto -agregó- consiste, ni más ni menos, que en la discriminación de la vida humana, puesto que se intenta con el mismo la eliminación de las personas concebidas afectadas por malformaciones".
Busacca expresó que "la República Argentina es una Nación que respeta la vida de cada individuo, tanto nacido como no nacido. Es un país que se ha comprometido en la protección de la vida humana, por lo tanto, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debe preocuparse por la promoción y protección de esos principios fundamentales: El Derecho a la Vida y a la Dignidad Humana".