Publicado: 06/06/2006 UTC General Por: Redacción NU

Telerman prefirió jugar fuerte antes que morir de inanición

Telerman hizo lo único que podía hacer para tener alguna chance de ser, el otro camino era Ibarra segunda parte y con el mismo final. El fantasma Lavagna sobrevuela la movida del superlunes y el kirchnerismo entero se le pone de punta. La oferta de la centroderecha se puebla mientras el progresismo histórico porteño se queda sin referentes. Claves para entender lo que viene
Telerman prefirió jugar fuerte antes que morir de inanición
Redacción NU
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Cuando Jorge Telerman entendió que las certezas desde la Casa Rosada eran pocas respecto del apoyo buscado, y las necesidades propias urgían en un tiempo que se le escurre rápidamente entre los dedos, empezó a concretar algo más cercano al bicentenario y barrió buena parte de los problemas que él entendía que desde la gestión o desde la política trababan el crecimiento.

A pesar de las críticas que llovieron desde los sectores más perjudicados en los reemplazos, el movimiento del jefe porteño tiene la lógica de quien decide tener alguna chance en el 2007 para continuar en el sillón de Bolívar 1 y además subirse al tren nacional de Roberto Lavagna que, si bien nadie sabe si va a arrancar algún día, las expectativas de que esto suceda anidan en todo el espectro que no quiere la reelección presidencial.

Los cambios analizados desde el punto de vista de las personas deberían ser buenos para la gestión, ya explicamos en otro despacho los orígenes y antecedentes de los entrantes, todos con experiencia en la función pública y nexos importantes con los sectores más influyentes de la Ciudad. La única posibilidad que le quedaba la jugó, hoy parece pato o gallareta, blanco o negro. Pero también hay grises y Telerman lo sabe. Las tonalidades se definirán recién a principios de 2007 y le quedan ocho meses.

La mayor dificultad que presenta este giro es la distancia, esta vez definitiva, que toma del Gobierno nacional donde ayer coincidían todos los sectores en criticar la movida porteña. "Desde ahora para Telerman seremos Compromiso para la Victoria o Frente K, pero todos junto al Presidente" contaba a NOTICIAS URBANAS un alto dirigente pingüino.

La explicación se completa de la siguiente manera: los K se planteaban seguir acompañando a T hasta fin de año y allí empezar a diferenciarse rumbo a las elecciones. George, sabedor que su tiempo se acababa entre promesas y trampas, se adelantó y aunque nadie espera una "contrajugada" rápida del oficialismo nacional, sus referentes capitalinos aseguran que "tarde o temprano habrá sangre".

Elisa Carrió estaba radiante ya que ahora el problema (y el desgaste) será entre Kirchner y Lavagna, dejándole a ella el camino sin la confrontación permanente e imaginando linealmente para el distrito un duelo entre Daniel Scioli- Telerman.

Panorama difícil para Mauricio, que con este giro de Telerman se podría encontrar, como en el fixture de un torneo, en fila de contendientes como este Telerman lavagnista, Daniel Scioli y Enrique Olivera, tres hombres que muerden bien en el electorado del ingeniero. Quizás esto ayude a los que quieren sacarlo para arriba a jugar la nacional mientras la pregunta del millón es: ¿quién se hace cargo del espacio progresista, ganador de las tres últimas compulsas por el Ejecutivo en la Ciudad?

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