Publicado: 15/06/2005 UTC General Por: Redacción NU

La campaña de la mancha venenosa

Los elogios de Ibarra a Rafael Bielsa no fueron suficientes para la Casa Rosada, que espera una actitud "más audaz" del jefe porteño. Héctor Capaccioli agitó el fantasma de la ruptura. Desde el ibarrismo, le respondieron. Los diagnósticos de los encuestadores K que alientan el síndrome de la mancha venenosa. Y en el medio, la senadora Vilma Ibarra, a quien chicanean desde un sector del ibarrismo: "Ella ahora es peronista", disparan
La campaña de la mancha venenosa
Redacción NU
Redacción NU

El jefe porteño bajó el perfil, y hasta elogió al elegido de Néstor Kirchner para la Capital en octubre, Rafael Bielsa, a quien catalogó como un "muy buen candidato", a pesar de la evidente toma de distancia del canciller en su discurso inaugural del fin de semana que pasó.

Incluso dejó pasar la pelotita cuando Bielsa disparó con todo para ahuyentar al karma de Cromañon y comparó la actuación del Gobierno porteño con la "penúltima postal del Estado jugando el distraído".

Ibarra, comprensivo, hasta llegó a justificar al canciller, en la intimidad, argumentando que los encuestadores de la Casa Rosada diagnostican que la imagen del candidato oficial "se pone en crisis" si se la vincula a la del jefe de la Ciudad, debilitado por la tragedia de Once. O sea, el famoso síndrome de la mancha venenosa.

"La distancia de Bielsa es soportable, si está en el marco de esa estrategia política", apuntan cerca del entorno de Ibarra, y desde allí juran que el jefe porteño cree realmente que Bielsa expresa el espacio de centroizquierda. Pero para el kirchnerismo, empeñado en tomar cada vez más distancia de su aliado, resentido por viejas facturas con el frentista (como por ejemplo, que no haya abierto su gobierno a los K hasta el desastre de Cromañon), estos gestos no son suficientes. Para los K, el jefe porteño se ha vuelto, según dicen, un "salvavidas de plomo" y -para peor- poco confiable.

“Nos gustaría que Ibarra tenga una actitud más audaz, más decidida de apoyo no sólo a Bielsa como candidato del oficialismo, sino al Presidente y al plebiscito que impulsa en octubre. No vemos que termine de suscribir el proyecto del kirchnerismo" apuntó Héctor Capaccioli, uno de los hombres de Alberto Fernández en la Ciudad.

Pero el secretario de Descentralización K, en diálogo con NOTICIAS URBANAS, fue aún más lejos: "Si en octubre el ibarrismo termina aliado al socialismo o al Partido de la Ciudad, de Jorge Giorno, se agudizarán las contradicciones entre nosotros y vamos camino a la ruputra", apuntó.

La postura del kirchnerismo es que el jefe porteño debe dedicarse a gestionar y ser una transición hacia el 2007. Para el ibarrismo, tal como resaltó a esta agencia un interlocutor habitual del jefe de la Ciudad, esta actitud representa "un ejercicio salvaje del poder". Este mismo funcionario, irónicamente se preguntó: "¿qué sentirán los kirchneristas actuando como Dios? No sólo te cierran las listas propias, sino que también te cortan las vías alternativas. Parecen empeñados en que Ibarra no tenga un correlato electoral de ningún tipo".

En medio del conflicto en la coalición porteña, aliados tradicionales del jefe de Gobierno dejaron trascender la posibilidad de que Ibarra desdoble los comicios locales para después del 23 de octubre, fecha en la que el Presidente pretende plebiscitar su gestión.

"En este marco de conflicto, el desdoblamiento generaría daño", deslizó el off the record un aliado del frentista. Sin embargo, oficialmente niegan de plano que se baraje esa posibilidad. Al menos, por ahora.

El socialismo y el Partido de la Ciudad, de Jorge Giorno, fueron puestos en la mira de los K como potencial causal de divorcio. "Nosotros vamos con nuestras listas, pero si el jefe porteño quiere colgar una lista local de la nuestra, cómo no vamos a devolver la gentileza del 2003, cuando nosotros apoyamos su candidatura", apuntó Giorno a esta NOTICIAS URBANAS. De todas maneras, el jefe del Partido de la Ciudad negó que existan conversaciones en este sentido. Sin embargo, aclaró que "falta mucho" para el 3 de septiembre, fecha de cierre de listas.

El socialista Norberto La Porta fue más tajante que Giorno y consideró una "posibilidad extraña" sentarse a discutir una lista común con Ibarra. "Lo más probable es que vayamos solos", reiteró el veterano dirigente, quien ya había adelantado esa posibilidad a esta agencia.

Para colmo, el papel de la senadora Vilma Ibarra enrarece el esquema porteño en el que la hermana del frentista es una de sus patas. "Para nosotros, ahora ella es peronista", desafían en el entorno de Raúl Fernández, mano derecha del jefe de la Ciudad y el verdadero cuco de los K. Lo dicen, claro, por la vinculación de la senadora con el Partido de la Victoria.

Así las cosas, el final sigue abierto para una campaña que largó con descalificaciones de poco vuelo y el síndrome de la mancha venenosa.

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU