Moscariello le recomendó a Ibarra volver a la escuela
"Ibarra dice que apuesta a la educación, pero pone todas las fichas a la cantidad y no a la calidad. Los números están a la vista: desastrosos resultados de la evaluación educativa, con chicos que apenas tienen nociones mínimas de matemáticas y lengua".
Con estas palabras, el legislador porteño Oscar Moscariello salió al cruce de las críticas que el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, realizó acerca de las propuestas educativas de su competidor directo, Mauricio Macri.
A su vez Moscariello, que preside el bloque parlamentario "Juntos por Buenos Aires" y se postula como candidato a su reelección, salió en defensa del presidente de Boca. Durante un encuentro que mantuvo con diversos educadores en Villa Crespo señaló que "el proyecto de Macri fortalecerá la enseñanza pública desde un estado activo, que brinde calidad, apoye la capacitación y las evaluaciones, estimulando la innovación pedagógica. Eso devolverá a Buenos Aires su histórico lugar entre las mejores escuelas y textos de América Latina, convirtiendo a la educación pública porteña en una alternativa de calidad y excelencia y no en un opción por descarte".
Para Moscariello, que se refirió a Ibarra como el "reciclado a nuevo" Jefe de la Ciudad, la propaganda "cuantitativa" del presidente del Frente Grande "se contrasta con una realidad preocupante. ¿Qué capacitación reciben esos docentes, cuántos padres optan por estas escuelas sólo porque no son pagas, con qué rigor se evalúan los niveles educativos alcanzados?", se preguntó el diputado.
"El techo del que habla Ibarra en alusión a la gestión de Macri es el que tiene sobre su propia cabeza: le impide ver que los maestros hacen cursos vacíos de contenido, sólo para ganar puntaje, ocultando un negocio detrás de la supuesta capacitación", disparó Moscariello.
El legislador de Juntos por Buenos Aires finalizó su declaración diciendo que "ante esto, Macri propone terminar con la mercantilización de la capacitación docente, donde se acumulan horas de cursos sin controlar su importancia, contenido y exigencia, devolviendo a los educadores el poder creativo para desarrollar sus tareas".