Macri y Viviani contra Ibarra
El candidato a jefe de Gobierno, Mauricio Macri manifestó hoy su "indignación" por la incontenible ola de ataques violentos contra los taxistas y urgió a la administración de Aníbal Ibarra para que "se haga cargo del drama de la inseguridad y deje de mirar para otro lado, mientras la gente vive con miedo".
"Ibarra habla en campaña como si fuera un candidato de la oposición pero se olvida que él es el jefe de Gobierno y tiene que asusmir sus responsabilidades por los hechos graves que suceden en la Ciudad", sostuvo Macri.
Macri dialogó hoy con el secretario general del Sindicato de Peones de Taxis, Omar Viviani, a quien le transmitió su solidaridad y respaldo por "las legítimas demandas de los taxistas de poder trabajar en paz y con seguridad, máxime cuando se trata de prestadores de un servicio público".
"Los taxistas tienen razón cuando le exigen al Estado que le garantice un mínimo de seguridad, como es proteger la vida de las personas", señaló a Viviani el candidato a jefe de Gobierno por el Frente Compromiso para el Cambio.
Macri acusó a Ibarra de "no saber lo que pasa en la calle ni lo que siente la gente, ya que él habla de un amesetamiento del delito y esa no es la sensación que tienen los vecinos, que viven con miedo".
"No entendemos lo que significa amesetamiento cuando las estadísticas dicen que crecieron los homicidios en un 20 por ciento. Si hacemos una proyección, a este ritmo, con un mandato más de Ibarra habremos duplicado los homicidios en la Ciudad, lo que sería un horror", agregó.
Reafirmó Macri que cuando sea jefe de Gobierno se va a "hacer cargo personalmente, y como una cuestión prioritaria, del tema seguridad" ya que "hoy es lo que más le preocupa a los habitantes, transeúntes y turistas de Buenos Aires, además de la pobreza y el desempleo".
Reiteró, al respeto, su propuesta de crear la Policía Metropolitana, incrementar ostensiblemente el presupuesto de seguridad para equipamiento, mejores salarios y capacitación y ejercer desde el Gobierno de la Ciudad "la conducción, el control y el monitoreo permanente de la acción policial en prevención y neutralización de todos los delitos".
"Queremos aplicar una política de shock que haga sentir a la gente más segura y haga temer a los delincuentes por las consecuencias penales de su accionar", concluyó.