Fracasó nuevamente el debate sobre la Ley Seca
"Ésta es una ley que, luego de tres años, tiene un texto tan consensuado que no admite más dilaciones. Se está a favor, o se está en contra". De esta manera, el diputado porteño de Unión por Todos, Fernando Caeiro, se refirió al proyecto de su autoría por el cual se restringe el horario de venta al público de bebidas alcohólicas de 23 a 8, cuyo tratamiento viene posponiéndose desde hace aproximadamente cuatro meses.
Esta iniciativa fue aprobada en general el 17 de julio y su tratamiento en particular se ha visto interrumpido en varias oportunidades. Es así que el primer artículo fue votado el 25 de septiembre y el segundo sólo comenzó a considerarse cuando nuevamente se resolvió reservar el proyecto en secretaría.
Caeiro había asegurado a NOTICIAS URBANAS que "en la reunión de Labor Parlamentaria todos los bloques se comprometieron a que, de haber sesión, este jueves (por el 16 de octubre) se definirá el tema. Ya sea positivamente o archivando el proyecto. De todas maneras considero que habría el suficiente apoyo para que se aprobara".
"Por supuesto -agregó el ex diputado radical- que no está dicha la última palabra porque todo puede pasar. Es decir, si los legisladores que apoyan la iniciativa no se hacen presentes en la sesión su sanción se va a complicar. Pero bueno, aboguemos porque no sea así".
Sin embargo, así fue: a las 19.30 se levantó la sesión por falta de quórum y Caeiro individualizó las culpas en los diputados porteños Delia Bisutti, Eduardo Peduto, Julio Crespo Campos, Enrique Rodríguez, Luis García Conde, Daniel Bravo y Raúl Puy, que se levantaron de sus bancas.