Publicado: 18/07/2007 UTC General Por: Redacción NU

Despedir o mantener... el dilema de Macri

Mauricio Macri anunció que existirían en la administración pública unos 20.000 contratados y que debería ser depurado el personal para achicar el aparato estatal. Conociendo esta situación el ministro de Hacienda, Sergio Beros aseguró que el Gobierno de Jorge Telerman "no piensa recortar personal" y dejó en manos de la próxima gestión "la decisión política de eliminar programas". Aseguran ademas, que los contratados apenas superan los 11.000
Despedir o mantener... el dilema de Macri
Redacción NU
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Entre los proyectos impulsados por Mauricio Macri, el achicamiento del aparato estatal inactivo figura entre sus principales objetivos. Durante la campaña y luego de obtener el triunfo electoral, el futuro Jefe de Gobierno aseguró que entre los empleados públicos porteños existen 20.000 contratados entre los que probablemente se encontraría un grupo de "ñoquis" ligados a la política.

Desde el macrismo se contaba con que la actual gestión -presionada por reducir el gasto para poder entregar las cuentas comunales en equilibrio el 10 de diciembre-, recurriera a los despidos de estos empleados del "clientelismo político" tan criticado por el PRO, asumiendo el rol menos grato.

Pero el ministro de Hacienda porteño, Sergio Beros, aseguró que el déficit no se reduciría a costa de despidos de personal, sino mediante el recorte en obras públicas no imprescindibles y el achicamiento de los egresos por bienes de capital y de consumo.

"Recortar personal implica recortar programas, con sus objetivos y prestaciones. Este Gobierno no piensa hacerlo. Si el próximo gobierno toma la decisión política de eliminar programas y sus objetivos, que lo haga", dijo el Ministro.

Tanto en el ámbito público como en el privado, la decisión de reducir el personal para disminuir gastos implica un profundo y detallado estudio de los números, ya que los despidos de empleados de planta permanente generan un costo (de acuerdo al cargo y la antigüedad) que es aún mayor si se enfrentan juicios laborales. En el caso de los contratados esto no ocurriría; las obligaciones del empleador desaparecen vencido el contrato y con el mes de preaviso legalmente indicado. En el macrismo amenazan con revisar tanto permanentes como contratados y decidir luego de evaluar la ecuación costo beneficio.

En varios ámbitos dependientes del Gobierno porteño (fundamentalmente hospitales) existe como metodología que los profesionales trabajen efectivamente menos horas que lo que estipula su contrato, cubriendo el resto del horario residentes o médicos de guardia. La explicación se encuentra en los bajos sueldos que se pagan a los profesionales en el sector público (donde a veces tienen mejores ingresos los barrenderos o guardias de plazas que los responsables de la salud), los cuales deben tener dos o más trabajos para lograr mantenerse en la clase media.

Habrá que esperar al 10 de diciembre para ver si Mauricio Macri asume todos los costos (económicos, sociales y sindicales) para resolver esta situación o si simplemente se ocupa de otros temas dejando que todo continúe tal cual está desde hace décadas.

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