Ibarra: “Vamos a volver a la Legislatura que nos quiso sacar de la política”
Con la fallida amenaza de incendiar el lugar si hablaba Aníbal Ibarra, la lista de legisladores de Diálogo por Buenos Aires, que apoya la fórmula Daniel Filmus-Carlos Heller, hizo este jueves a la tarde su acto de cierre de la campaña en el Teatro Avenida.
El primero en hablar fue Horacio Fontova, quien entre tema y tema, le metió pimienta a la jornada. Dijo que si Mauricio Macri fuese jefe de Gobierno, la calle Cucha Cucha pasaría a llamarse Dog House Dog Hause, y que si fuese por Jorge Telerman la Avenida 9 de Julio sería la Autopista de la Ribera, en alusión al espacio que el Gobierno de la Ciudad difundió como obra propia cuando se trata de un lugar ubicado en Avellaneda, tal como lo señaló Daniel Filmus en el debate televisivo.
Así, en un clima festivo —a excepción de algunos forcejeos por entrar una vez que estaba colmada la capacidad del teatro—, transcurrieron los minutos hasta que pasadas las 19 habló el candidato a jefe de Gobierno, algo apurado porque debía partir hacia el programa de Susana Giménez. “Estoy muy contento de haber construido esta campaña entre todos, es el preámbulo de lo que vamos a construir a partir del 10 de diciembre, dijo, con la vista puesta en Miguel Bonasso, Aníbal Ibarra y Carlos Heller, que estaban arriba del escenario, y en Patricia Vaca Navaja, Jorge Rivas, Gabriel Fuks, Héctor Capaccioli, Ariel Basteiro, Humberto Sabatinni y en las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, que poblaron las primeras butacas del lugar.
“Aquellos que decían que no existíamos hoy, dolorosamente, tienen que mostrar las encuestas que nos dan arriba”, manifestó Daniel Filmus, quien agregó: “Están todos invitados a festejar el 3 de junio frente al Hotel Panamericano”. En esa misma línea triunfalista, el candidato sentenció que “esta Ciudad va a ser la que encabece la profundización de las reformas que se iniciaron en el país en el 2003” y que él va “a hacer el gobierno más justo de toda la historia de la Ciudad de Buenos Aires”.
Luego, subieron al escenario uno a uno los primeros quince candidatos, Raúl Puy, Gabriela Alegre, Eduardo Epszteyn, Gonzalo Ruanova (muy aplaudido), María José Nacci, Miguel Grillo, Juan Cruz Noce, María Elena Naddeo, Marcelo Villa, Fernando Muñoz, Mariana Fernanda Alanis, Daniel Maglioco, Daniel Pacín y Gladys Miño, mientras Daniel Rosso y Jorge Giorno seguían el acto detrás de las cortinas. Inmediatamente, un video recorrió imágenes de Aníbal Ibarra, con la canción Sudamérica (la versión del disco “Escúchame entre el ruido”, promovidO por la Secretaría de Cultura de la Nación) y fotos, por ejemplo, de Aníbal Ibarra con Fidel Castro, Hugo Chávez y Lula.
“No nos preocupemos más por Telerman, empecemos a preocuparnos por Macri”, propuso Miguel Bonasso, en la apertura de su discurso, en el que inmediatamente señaló: “Esta vez la derecha presentó dos opciones gastronomicas: un plato de pastas, de marcado gusto siciliano y de 'cosa nostra'; y un platillo afrancesado. No nos comemos ninguno de los dos”.
“Tanto Carlos Heller como yo —dijo el líder del PRD— tuvimos la intención de presentarnos como candidatos a jefe de Gobierno, pero a partir de la aparición de Daniel Filmus nos dimos cuenta de que ninguno de nosotros, por mezquindad, miserabilísmo, sectarismo o narcisismo, le iba a hacer el juego a la derecha, que es la recomendación que le hago a todos los compañeros de la izquierda: no dividan el voto, eso no es voto útil sino derrotar al mal mayor. Cuando uno tiene una concepción colectiva de la política, y no una individualista, uno debe resignar las posiciones a las que aspira si es necesario para el bien del conjunto”.
“Como habla Bonasso si no es candidato, pensarán, pero se olvidan que soy amigo de Hugo Chávez y Fidel Castro”, bromeó el diputado nacional, antes de lanzar dardos envenenados contra la líder de la Coalición Cívica: “Lilita Carrió juega para la Embajada de Estados Unidos y para ciertos sótanos de la Iglesia”, afirmó.
“Tal como denunciamos en el lanzamiento de la fórmula, Telerman adelantó las elecciones para no darnos tiempo a las propuestas nuevas”, dijo el vicejefe, en alusión a una frase que había pronunciado Filmus: “Telerman va a poner en riesgo la gobernabilidad de junio a diciembre”.
“Nosotros hicimos tres cierres de campaña, pero el resto no hizo ninguno, algunos porque tienen miedo de no movilizar gente”, recordó Heller, e inmediatamente se escuchó el grito: “Telerman, no existís”. Luego, el presidente del Banco Credicoop agregó: “Otros creen que el país es la pantalla de una televisión”. “Nosotros nos sentimos cómodos con nuestra identidad —expresó el candidato a vicejefe—, estamos conformando una nueva forma de hacer política en la que a nadie se le pide que abandone sus ideales, pero en la que todos coincidimos en una propuesta superadora que nos permite trabajar juntos en pluralidad”.
“Le agradezco a Roberto Lavagna por decir que al que no hay que votar es a Daniel Filmus, que cualquiera de las otras fórmulas están bien, eso nos ayuda a que no nos equivoquemos”, disparó con ironía Heller, quien en esa línea agregó: “Gracias Carrió por haberse vuelto a unir con el Coti Nosiglia y Jesús Rodríguez, por haber vuelto a los orígenes y ayudarnos a ver cuál es el contenido de esa alianza, con perdón de la palabra”.
“Cuando desde muchos sectores de los medios y de las corporaciones dieron por sentado que nos dejaban fuera de la política, la gran mayoría de la sociedad estuvo en las buenas y en las malas”, recordó Aníbal Ibarra, que fue ovacionado con las primeras palabras.
“Hay muchos que subestiman a la sociedad y nosotros este domingo les vamos a demostrar que los gobiernos se cambian por el voto en las urnas”, disparó el destituido jefe de Gobierno. “El que no salta es un traidor”, cantó la gente en alusión a Jorge Telerman, aunque también hubo dedicatorias, menores, hacia Raúl Fernández.
Asimismo, Ibarra denunció una vez más la existencia de un acuerdo del Pelado y de Macri para destituírlo: “La sociedad va a demostrar que cuando los pactos se hacen debajo de mesa, se rompen con el voto en las urnas”, dijo. “Salta, salta, pequeña langosta, Macri y el Pelado son la misma bosta”, fue el cántico con que respondió la muchedumbre.
“La Ciudad —aseguró el ex fiscal— que expresó Domingo Cavallo en el 2000 y Macri en el 2003, es una Ciudad con privilegios que desprecie lo público, es lo que quieren las corporaciones, las grandes empresas. Aunque ahora hable de justicia social, Macri siempre va a hacer el que dijo que a los cartoneros hay que meterlos presos porque, tal como confesó en su momento su jefe político, Carlos Menem, si decía lo que iba a hacer no lo votaba nadie”.
“Cuidemos los votos porque es cuidar el pronunciamiento popular: hay muchos que van a querer hacernos alguna trapisonda para restarnos los votos que tenemos en las urnas”, pidió el ex jefe de Gobierno, mientras ante las versiones de boletas adulteradas. “Vamos a ganar y los invito y los comprometo a entrar juntos el 10 de diciembre a Legislatura, que nos quiso sacar de la política. Vamos a volver de la mano de todos, con Filmus, Heller y nuestros legisladores”, aseguró en un cierre con papelitos plateados.