Sergio Massa tuvo un magro resultado en las elecciones legislativas. Lejos del segundo puesto al que aspiraban en un primer momento, quedaron terceros con algo más del 11 por ciento de los votos. Frente a los números puestos, el líder del frente político salió a hablar en su sede, felicitó al Gobierno pero remarcó que la “contundente victoria” no es “un cheque en blanco”.
“Quiero decirles a todos aquellos que confiaron que vamos a seguir trabajando en darle a la Argentina una oposición seria y responsable que tenga capacidad de poner límites pero también de celebrar cuando se toma una buena decisión. Quiero felicitar a Macri por este triunfo que parece contundente. Pero tienen que saber que no es un cheque en blanco”, aseguró.
'No tengan vergüenza, che', les dice Massa a los suyos. Se quieren matar, Sergio, no es vergüenza.
— Gustavo Beaverhausen (@MisOdios) October 23, 2017
Por el discurso que planteó Massa, el líder de 1País se plantea como la oposición en un escenario marcado por la polarización entre el macrismo y el kirchnerismo. En un breve discurso, el dirigente se mostró en primera fila junto a Felipe Solá y Margarita Stolbizer. “En nosotros van a tener una leal y franca oposición. Vamos a ser fieles guardianes de los trabajadores y clase media”, sentenció.
Ni Urtubey ni Massa ni Randazzo conducirán la renovación del Peronismo, la única noticia positiva a esta hora de la tarde
— Exa (@Exagerardez) October 22, 2017
Además, se refirió al asesinato de Sergio Maldonado: “Esta es una democracia golpeada. Que el de Maldonado no sea otro hecho impune”.
Massa no entiende que acaba de perder una elección. Sigue en campaña. Enfermedad conocida como "Síndrome de Daniel Scioli".
— Timbuktú (@pulsionparcial) October 23, 2017