Contradiciendo la tendencia nacional -la oficial, al menos-, que marca un aumento en los precios de las bebidas y los alimentos del 13,2 por ciento, en la Ciudad de Buenos Aires ese mismo índice fue del 21,82 por ciento. De todos modos, el índice general nacional de los aumentos de precios al consumidor fue del 10,4 por ciento.
La información emanó de las autoridades de la Secretaría de Desarrollo Económico porteña, que anunciaron además que desde diciembre del año pasado hasta fines de abril, el índice de precios de la canasta básica familiar trepó hasta el 42,41 por ciento.
Las cifras de aumento en la Ciudad se tomaron sobre 50 productos de la canasta familiar, incluyendo alimentos, bebidas, artículos de limpieza y medicamentos. La Secretaría -para elaborar el índice- les pidió a las cadenas de supermercados que le giraran semanalmente el listado de actualización de los precios.
La inflación nacional fue la más alta en los últimos once años. En marzo de 1991 el aumento de precios al consumidor había sido del once por ciento. Un mes después, Domingo Felipe Cavallo lanzaba la convertibilidad y la inflación se convertía en un recuerdo. Junto con ella -con la convertibilidad, claro- llegaron la descapitalización de las empresas nacionales públicas y privadas y la liquidación del patrimonio nacional, que condujeron a la situación que hoy vive la Argentina.