Las presiones externas e internas dentro del propio oficialismo, tienen a maltraer al presidente Alberto Fernández. El hecho quedó demostrado en un almuerzo con intendentes en la localidad bonaerense de Pila, cuando al referirse a la crisis interna del espacio oficialista se mostró emocionado. Junto a él estaban el ministro de Obra Pública, Gabriel Katopodis; la diputada nacional Victoria Tolosa Paz y varios intendentes y concejales de la zona.
Al primer mandatario se le quebró la voz mientras daba un breve discurso informal frente a los comensales durante el encuentro que tuvo lugar este mediodía. Fue luego de que se refiriera al esfuerzo del Gobierno en la pospandemia y al “maltrato” de parte de los grandes grupos económicos, entre los cuales incluyó a los medios de comunicación.
En ese marco, aludió al fuerte conflicto interno con el kirchnerismo, señaló que las diferencias se plantean como una pelea, aclaró que en realidad no lo son, y se defendió de los cuestionamientos sobre la gestión nacional. “Cuando voy a los lugares, y veo las obras, y me hablan de los funcionarios que no funcionan…”, dijo. Fue entonces cuando se mostró conmovido.
🏥🛣️ Estas obras son trascendentales, dan trabajo y mejoran el acceso a la salud y la seguridad vial para miles de personas.
Me reuní con sus intendentes, uno emérito y otro en ejercicio, Gustavo y Sebastián Walker. Ambos trabajan incansablemente, con gran amor por su gente. pic.twitter.com/8QsSliGxkw
— Alberto Fernández (@alferdez) July 19, 2022
Uno de los intendentes presentes en el acto contó que el Presidente no sólo se emocionó, sino que inclusive lloró, y que tuvo que secarse los ojos con una servilleta que le pasaron.
“Nos venía expresando su dolor e impotencia con respecto a que en un sector de nuestro frente lo único que hacen es criticarlo cuando estuvo al frente de la pandemia y de una situación extraordinaria. Y nos decía que cada vez que va a un municipio, los intendentes y funcionarios le cuentan que hay obras como nunca. Y que a él le hablan de funcionarios que no funcionan. Entonces pidió que no le vengan a hablar de funcionarios que no funcionan”, relató el jefe municipal.
Desde la Casa Rosada aseguraron que el contenido del discurso es real, pero que la versión del llanto es exagerada, y que a Alberto Fernández “sólo se le quebró la voz”.
Vale recordar que el jefe de Estado viene de iniciar nuevamente las conversaciones de manera directa con Cristina Kirchner, después de largos meses de dardos cruzados, especialmente del ámbito kirchnerista.