Los vendedores ambulantes quieren trabajar
La pelea de los vendedores ambulantes, que comenzaron a organizarse en cooperativas, es continuar trabajando en diversos barrios de la Ciudad. Sus competidores son las empresas privadas, como Paladino y Tres cruces, que quieren participar de la venta de comida callejera.
A las 11:15, luego de varias horas de protestar en la puerta de la Jefatura porteña, de este miércoles 19 se les había prometido que los recibiría el ministro de Gobierno, Diego Gorgal, el subsecretario de Control Comunal, Federico Peña, y por parte de la secretaría de Legal y Técnica, Javier Ledena.
Los puntos a plantear por la delegación de siete vendedores ambulantes son tres: reforma de la reglamentación de la ley 1166, que habla de la venta de alimentos en la vía pública, la incorporación de las cooperativas dentro de un programa de ayuda social y tercer punto un aval de trabajo para las personas que no tienen permiso mientras tanto se define la situación.
"Desde diciembre del año pasado venimos trabajando día a día con el subsecretario de Control Comunal, Federico Peña. Él nos aprobó recientemente nuestros puestos de trabajo pero el ministro de Gobierno, Diego Gorgal, dio marcha atrás con la medida. Ahora queremos que el jefe de Gobierno (Jorge Telerman) se decida si por las cooperativas con un sentido solidario o con las empresas privadas", comentó el referente de unos 200 vendedores ambulantes, Daniel Cifuentes, a NOTICIAS URBANAS mientras se desarrollaba la protesta en avenida de Mayo al 500.
Los vendedores ambulantes se concentraron desde las siete de la mañana con sus carritos en la vereda y en un carril de la calle. Tanto los días de semanas como el fin de semana con sus carrito preparan pochoclos y garrapiñadas en distintos puntos de la Ciudad: la Costanera Sur, en Caballito, en plaza Once o en plaza Constitución.
"Ya hay dos cooperativas formalmente presentadas y otras 10 están en trámite. De todas manera nos están persiguiendo con la inspección de los locales", remarcó Cifuentes con 17 años de vendedor, quien fuera detenido y a los pocos días liberados tras los incidentes en la Legislatura de la Ciudad, en julio de 2004, cuando se discutía la implementación del Código Contravencional.
Otro vendedor ambulante presente en la protesta era, Antonio Medina, cuñado de Cifuentes, que fue uno de las 15 personas privadas de la libertad durantes 14 meses. Antonio era menor cuando fue detenido por protestar en la Legislatura hace dos años. El 3 de octubre comenzará el juicio oral.