Acusan a la Sindicatura de confeccionar listas negras
El martes se presentó un auditor de la Sindicatura General en la escuela Nº 10, Distrito Escolar 21 (Lugano, sobre Larrazabal al 5000), a las 11.35. Buscaba con afán la lista de los docentes que realizaron el primer paro a la gestión de Mauricio Macri. Este auditor, no fue el único, hubo un centenar cumpliendo la misma orden. Esta ola de auditores por los colegios se produjo tras un fallo del Tribunal Superior que confirmó una sentencia de primera instancia en la que se acepta el descuento del salario a los docentes que se sumaron a la primer huelga del 2008.
En el caso de la escuela primaria de Lugano, a pocas cuadras de la villa 20, la directora Cristina Jurnet contó a NOTICIAS URBANAS que el auditor puso en el acta que ella se negaba a entregar la lista de docentes huelguista. ?Cuando quise hacer mi descargo este señor quería que lo hiciera en un papelito suelto. De ningún modo acepté e hice mi descargo en el acta?, agregó Jurnet, quien por su experiencia en la creación del organismo de derechos humanos CELS se resistió con argumentos legales a lo que ella consideró intimidaciones del auditor.
Bien sabe la directora Jurnet que existe una ley que reglamenta el procedimiento administrativo, por lo que una auditoria debe informarse con anticipación indicando además los temas a tratarse. ?Pero esto no pertenece al ministerio de educación esto sale directamente de las oficinas de Macri?, consideró la directora de un colegio que en los primeros meses del gobierno PRO denunció las intimidaciones de la Sindicatura General que fotografiaba a docentes.
El auditor que solo dejó su número de empleado, no así su nombre, estuvo en todas las escuelas del distrito Nº 21. ?Pero hubo otras escuelas amedrentadas ya no por el auditor sino por Nélida Scandroglio, que es la supervisora?. Jurnet revela que la supervisora llamó a los directores para decirles ?que si los auditores pedían las listas uno no se podía negar?.
Las intimidaciones por la sindicatura a los docentes y directores no es la primera, según denuncian desde los gremios Además y UTE. ?A mi me hicieron -añadió la directora de la escuela Nº 10- actas intimidatorias porque les molesta que lo público se defienda desde los público, por ello aplican la ley mordaza el gobierno PRO, que es amenazar con tomar represalias por las acciones democráticas en el establecimiento, por ejemplo informar los desfalcos a la cooperadora o mostrar y denunciar el estado de abandono y riesgosidad para la practica pedagógica en las escuelas?.
Este miércoles por la tarde UTE y ADEMyS participaron de la reunión de directores autoconvocados del distrito Nº 21. Los gremios explicaron los aspectos legales y dieron su apoyo a las leyes laborales y convenios internacionales que respaldan el derecho a ejercer la huelga. La propuesta de los sindicatos fue acercar sus abogados y preparse para movilizar.
En otros distritos escolares el recibimiento de los auditores de la sindicatura general fue rechazado por los propios supervisores. Esto ocurrió en el Nº 5, 11,13, y 19. ?En esos distritos los mismos supervisores se pusieron a la cabeza de la defensa de la democracia dando las indicaciones a los directivos que no había que contestar las actas?, informó Cristina Jurnet a este medio.
Los legisladores de la Comisión de Educación recibieron este miércoles a una comitiva de directores y supervisores. Muchos de ellos fueron acosados por los auditores con palabras como ?uno se mete en internet y se sabe donde vive usted?, además de celulares con los que sacaban fotos.
Para rematarla las intimidaciones en el colegio de Lugano hace tres meses la Dirección General de Educación pidió enviar los listados de chicos de barrios carenciados. ?Mi respuesta fue que los alumnos son alumnos de la escuela. Con esto rechacé el acto discriminatorio. No podemos prestar atención de los chicos por donde viven y su color de piel?, explicó Jurnet que estuvo militando en las villa junto a los curas villeros en la década del 70'.
En cálculos generales el Gobierno PRO por el descuento a los docentes, solo por el paro de dos días del 2008, obtendría dos millones de pesos. Esa cifra que es un piso mínimo se calcula por el total de 40 mil docentes, cobrando por día cincuenta pesos, sin contar el presentismo.