Abogados alertan: Milei pone en riesgo la libertad de prensa
La Asociación de Abogadas y Abogados de Buenos Aires manifestó su preocupación por las reiteradas agresiones del presidente Javier Milei contra periodistas y sostuvo que existe un riesgo concreto para la libertad de expresión en la Argentina. La entidad calificó la situación como un proceso de “hostigamiento” que puede intimidar a los comunicadores.
El pronunciamiento, firmado por la organización que preside Juan Pablo Zanetta, mencionó los casos de María Eugenia Duffard, Jésica Bossi y Fernán Saguier, director periodístico de LA NACION. Según los abogados, el problema no se limita a los ataques individuales, sino que puede afectar el trabajo cotidiano de toda la prensa.
“El peligro real es que el miedo a convertirse en el próximo blanco termine por condicionar las preguntas, las investigaciones y las opiniones”, advirtió la asociación en el documento difundido. Para sus integrantes, esa presión puede generar cambios en la manera en que los periodistas investigan, preguntan y expresan sus puntos de vista.
En ese sentido, los abogados remarcaron que “la autocensura no requiere de una orden explícita”, sino que puede instalarse cuando informar implica exponerse públicamente a agresiones. La entidad consideró que ese escenario debilita la calidad del debate democrático y limita el control sobre los actos de gobierno.
El comunicado diferenció entre la crítica a una investigación o a una cobertura periodística y los ataques personales. “Una cosa es la confrontación de ideas y otra, muy distinta, es recurrir al insulto personal y exponer públicamente a quienes ejercen la tarea de informar”, señalaron los representantes de la asociación.
La AABA también subrayó que las descalificaciones adquieren una gravedad mayor cuando provienen del Presidente, debido a la desigualdad de poder entre el jefe del Estado y los comunicadores. Además, recordó que la Corte Suprema protege el debate público, pero que “no hay un ‘derecho al insulto’ ni a la humillación gratuita”.
Finalmente, la entidad defendió el rol del periodismo de investigación como una herramienta esencial para la transparencia institucional. “Su función esencial no es complacer al gobierno de turno, sino auditar el uso de las atribuciones”, sostuvo, y concluyó que la democracia necesita “una prensa libre, capaz de incomodar al poder”.

Otras voces
El Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal expresó su preocupación ante la reiteración de expresiones agraviantes del titular del Poder Ejecutivo hacia periodistas.
Su presidenta, Alejandra García señaló que “la crítica, aun la más dura, forma parte del debate democrático. El insulto y la descalificación personal, en cambio, no contribuyen a ese debate y resultan especialmente preocupantes cuando provienen de quien ejerce la presidencia de la nación”.
En los últimos días, el primer mandatario dirigió desde sus redes sociales insultos y descalificaciones a las periodistas Jesica Bossi y Maru Duffard. En las últimas horas, calificó a Fernán Saguier del diario La Nación, como "jefe de la banda de los sicarios de la pluma", en respuesta a un editorial crítico sobre las jubilaciones de privilegio.
“La libertad de expresión no es un privilegio de los periodistas sino una garantía de todos los ciudadanos que sin información libre y plural no pueden formarse un juicio propio ni controlar a quienes los gobiernan”, añadió la titular del Colegio Público.
Por eso el periodismo cumple una función insustituible en la vida republicana, especialmente cuando incomoda. Una democracia plena necesita un debate público robusto, vigoroso, incluso áspero, pero el uso indiscriminado de insultos y agravios no solo no enriquece el debate sino que lo empobrece, lo debilita y finalmente, lo anula.
García subrayó que “el periodismo tiene la función de preguntar, investigar y también de incomodar al poder. Defender la libertad de expresión supone garantizar que pueda ejercerla sin agravios ni intimidaciones”.
Finalmente, el Colegio Público reiteró su solidaridad con las y los periodistas agraviados y manifestó su apoyo a la libertad de expresión como herramienta esencial de una sociedad democrática.