Publicado: 08/06/2005 UTC General Por: Redacción NU

Kirchner le metió presión a Ibarra

Con las declaraciones públicas del Presidente, si bien se garantiza la continuidad institucional, Ibarra continúa perdiendo terreno en el plano político que lo tiene sumido en un aislamiento cada vez mayor. Kirchner le dibujó el camino a transitar para no agravar la situación. Así y todo, en el Gobierno de la Ciudad respiraron aliviados. La difícil gobernabilidad sin una sólida expresión electoral. Alternativas
Kirchner le metió presión a Ibarra
Redacción NU
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Sin euforias, en el Gobierno de la Ciudad se respiraba tranquilidad luego de las declaraciones del Presidente Néstor Kirchner realizadas durante el festejo del Día del Periodista en la Casa Rosada. Después de "cortar clavos" desde que llegó de Europa, quizás en Bolívar 1 esperaban un golpe más demoledor, ya que Kirchner no fue para nada benévolo con su ex socio político. Delegó el tema Ibarra - Ciudad en un golpeado Alberto Fernández, en un nuevo intento presidencial de no contaminarse electoralmente, y luego fue más que riguroso en el pedido que le hizo en cuanto a la gestión y a la resolución del tema Cromañón.

Como no podía ser de otra manera, el presidente Kirchner dijo que "(Ibarra) tiene apoyo institucional del Gobierno nacional", pero "tiene que gobernar". Curiosamente, declaraciones idénticas había hecho Mauricio Macri el día anterior.

Renglón seguido, Kirchner le marcó un instructivo que no es más que una descripción de todos los problemas que tenía el jefe de Gobierno antes de sus dichos. Dijo que ahora "tiene tres desafíos por delante: terminar su gestión, consolidar la institucionalidad y resolver con mucha, pero mucha claridad, la tragedia de Cromañón en lo que le atañe como jefe de gobierno". Por lo tanto, no se ve una mano del Gobierno sino que se constituirá en un atento vigía de la problemática agenda porteña

Trascendió asimismo que Alberto Fernández se maneja cada vez con menos margen en el Gabinete nacional para apuntalar a su socio Ibarra y el Presidente estaría bastante más ofuscado que lo demostrado públicamente el martes. Es que todos los análisis coinciden en que el debilitamiento de Ibarra terminará en elgún momento arrastrando para abajo al candidato oficialista, con total seguridad, Rafael Bielsa.

Asimismo, el Gobierno de la Ciudad maneja dos alternativas para el escenario electoral de octubre, ambas preocupantes. La primera es la de no intervenir (mal de ausencia) y la segunda consiste en apoyar una lista socialista -seguramente a Norberto La Porta- o intentar poner en la cancha un armado propio, en el cual hasta se barajó hasta el nombre del vicejefe, Jorge Telerman. Cualquiera de las alternativas antes citadas dejarían al Gobierno de la Ciudad mal parado tras las elecciones, ya que la expectativa de máxima es entrar cuartos lejos. Un nuevo ladrillo en una pared ya deteriorada.

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