Alfredo Bravo denunció a los miembros de la Cámara por fraude procesal
Bravo sostuvo que los camaristas Santiago Corcuera, Alberto Dalla Vía y Rodolfo Munné, al resolver el litigio por la banca por la minoría porteña en la Cámara alta, "desviaron la orientación del voto de los ciudadanos y, al mismo tiempo, cometieron una serie de irregularidades que violentaron la voluntad popular".
En la denuncia, que quedó a cargo del juez federal Jorge Luis Ballestero, el legislador se refirió a la sentencia por la cual la Cámara admitió un recurso del Frente Nuevo País, contra la decisión de la Junta Electoral Nacional que había consagrado a Bravo como senador nacional por la minoría.
El Frente Nuevo País solicitó que se contaran los sufragios por partido y no por candidato, ya que Bravo, de Alternativa para una República de Iguales (ARI) sumó más votos que Béliz por figurar también en la boleta correspondiente al Partido Popular Nuevo Milenio, que postuló como diputado a Juan Carlos Dante Gullo.
La Junta se había opuesto a la impugnación de boletas y sufragios, porque cuando las primeras fueron oficializadas por la juez electoral María Servini de Cubría, no hubo recursos contra esa decisión.
La Junta comparó la situación con la del senador electo Rodolfo Terragno, quien también apareció en dos listas de diferentes fuerzas políticas.
Bravo adelantó que, también, denunciará a los camaristas electorales ante el Consejo de la Magistratura y pidió su inmediata suspensión porque, según su criterio, no deben permanecer en sus puestos "ni un minuto más".
El legislador solicitó además la intervención de la Corte Suprema, pero recusó a todos sus miembros debido a los "reiterados pedidos de juicios políticos que presentó como diputado y en su carácter de presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH).
Como para el denunciante "la justicia y especialmente la Corte no ofrecen ninguna garantía", reclamó también la intervención del Senado de la Nación.
En el escrito presentado a Ballestero, patrocinado por el abogado Juan Ramos Padilla, Bravo consignó que los camaristas electorales "ocultaron pruebas decisivas y desnaturalizaron el voto con la intención de favorecer a quien no fue consagrado por las urnas".
Agregó que con la decisión de otorgar la banca del Senado a Béliz "se violaron todas las reglas relativas a la seguridad jurídica, a la defensa en juicio, a la cosa juzgada, al debido proceso y a la voluntad soberana del pueblo".