Una parada difícil
Todo lo que es un día puede ya no ser. Al menos con esa lógica de la incertidumbre, parece tener que manejarse no solamente el arco político porteño sino también el ciudadano de a pie, que aún sin poder terminar de digerir el incremento del Subte, ahora se pregunta, en caso de que suceda, cómo pagará todos los días más de 4 pesos por algo que todavía cuesta 1,25. Es que, luego de que el estado nacional decidiera traspasar a la Ciudad las 33 líneas de colectivos que tienen cabecera en Capital pero no así los subsidios con los que operan, todo se volvió una vorágine de acusaciones, interpretaciones legales y políticas y temor por parte de los usuarios. ?Ni sabemos oficialmente el costo de nada, es imposible que digamos cuánto puede costar la tarifa, es todo tan informal que ni podemos sacar cuentas precisas?, se quejó ante Noticias Urbanas una fuente vinculada al área de Hacienda de la Ciudad. En el mismo tono, señaló que al día de hoy y con el dictamen favorable en el Congreso, la ciudad no tiene ?ni auditorías ni informes ni nada aunque es lógico que si traspasan algo sin recursos, colapsa?.
El cuadro de situación que pintan desde Hacienda guarda vinculación con el pedido de la Ciudad de solicitar también la transferencia de las cajas del juego y del puerto a la órbita local, como para compensar egreso e ingresos. Aunque, admiten, ?es algo que se planteó, para ver de que manera sostener esto, aunque sin números ciertos porque ni siquiera nos atienden el teléfono. Si nos quieren pasar lo deficitario pediremos también lo que da superávit. Con el puerto y el juego financiamos todo el transporte en la Ciudad?.
Sin embargo, el ministro de Planificación, Julio de Vido, planteó la posibilidad de un pasaje a 4,40. Un dato que generó inquietud y malestar entre los usuarios. Consultado por Noticias Urbanas, Rubén Campos, legislador radical porteño y presidente de la comisión legislativa de defensa al consumidor señaló que ?el estado se despachó con esto de un día para el otro y si bien los traspasos de servicios están aceptados por la Constitución, allí se especifica que la transferencia debe hacerse con los recursos para que no haya un menoscabo que pague el ciudadano tarde o temprano?. ?Hoy el estado nacional está violentando lo que dice la CN, ya en la época de Grosso se traspasaron los hospitales y al día de hoy sufrimos las consecuencias porque todo fue entregado obsoleto y en mal estado?, se quejó.
?Ahora este gobierno hace lo mismo que Grosso?; chicaneó Campos y describió que ?una cosa es reivindicar autonomía y otra cosa es tergiversar y transferir cosas revoleando por la cabeza y sin diálogo. Es una falta de respeto de los dos gobiernos no intentar hablar. Hay que definir que se hace con los recursos, diagramar un convenio de traspaso en etapas y todo esto debe ser aceptado por la legislatura, sino es algo que se dirime entre poderes judiciales donde la gente que aporta el presupuesto de la ciudad se ve ajena a todo?, explicó.
También consultado por NU, el presidente de la Comisión de Transporte de la Legislatura, el peronista Claudio Palmeyro recalcó que en primer lugar hacerse cargo de los colectivos como así también de los subtes y el premetro ?sería hacerle honor al constante reclamo de mayor autonomía que venimos reclamando tanto los porteños como el mismo Gobierno de la Ciudad?. Pero enseguida acotó que ?respecto a que si lo puede hacer sin aumentar la tarifa, en esta legislatura no contamos con los elementos necesarios para evaluar la situación real del transporte de colectivos como para emitir una opinión seria y fundada. Ahora, viendo los antecedentes del subte, estoy seguro que para este gobierno no existiría otra alternativa?.
En cuanto al debate que gira en torno del pase o no por la legislatura local, Palmeyro apeló a la Constitución porteña que plantea en el punto 8 del articulo 80 donde se fijan las Atribuciones de la Legislatura de la Ciudad, estableciendo que: "La Legislatura de la Ciudad, aprueba o rechaza los tratados, convenios y acuerdos celebrados por el Gobernador". Aunque también es cierto que la Ley Nº 373 de la Ciudad adhiere el decreto Nº 393/99 del PEN que faculta al Ministerio de Economía y de Obras y Servicios Públicos a realizar los actos necesarios para transferir la fiscalización y control de dicho contrato a favor de la Ciudad de Buenos Aires. ?Esto, mas el acta acuerdo firmada el 3 de enero, mas el Decreto 27/GCABA/12, mas las disímiles opiniones de distintos constitucionalistas nos depositan en un escenario muy complejo que lo aleja de una solución política?, admitió.
Más allá de las interpretaciones de la ley, también el diputado admitió que todo incremento en la tarifa de un servicio público tan masivo como el de transporte impacta fuertemente en el bolsillo del ciudadano, ?por eso es fundamental que el traspaso se realice de la manera menos traumática posible?. ?Si este conflicto se judicializa pierde la política y no me refiero a los políticos sino a la política que es la principal herramienta que tenemos los ciudadanos para mejorar nuestras condiciones de vida?, reflexionó.
De todos modos, el titular de la cartera de Planificación defendió la política de subsidios del Gobierno nacional: "Con el aumento del 127% [que resolvió el gobierno porteño tras recibir los subterráneos], está verificado por la CNRT que la merma de pasajeros fue del orden del 20%. Está claro que el subsidio es un elemento en el proceso de inclusión social que estamos llevando adelante". De Vido ratificó además la intención del gobierno nacional de hacer el traspaso sin "ninguna asignación de recursos" debido a que "no se transfiere ningún activo físico" a la Ciudad de Buenos Aires. "El servicio de colectivos es prestado en un cien por ciento por empresarios particulares con planta de personal particular", recordó.
Entre los tantos representantes del Pro que salieron a levantar la voz, uno de los más duros fue el titular del bloque, Fernando De Andreis, quien señaló que ?lo único que están haciendo es descargar costo fiscal, que es lo mismo que hacia (Carlos) Menem en la década del 90 cuando traspasó los hospitales y las escuelas?. ?Hoy en día no les cierran los números, entonces revolean las cosas para cualquier lado, porque encima las manejan pésimo. El objetivo acá es primero complicar y ahogar la gestión de un opositor, como lo han hecho con cualquier otra provincia que gobierna un opositor, someter a la billetera de la Casa Rosada a cualquier gobernador opositor, y después sacarse de encima el costo fiscal?, sostuvo el legislador.
CALCULADORA EN MANO
Más allá de cualquier conjetura política, los números hablan con frialdad del panorama que se viene: fuentes oficiales, se animaron a trazar una síntesis del cuadro de situación en caso de que los colectivos lleguen sin fondos: De los 32 mil millones de pesos del presupuesto, 1500 se irían a absorber la baja de subsidios con lo cual, el jefe del Ejecutivo tiene dos salidas; una es triplicar tarifas y la otra es resignar un 5% del presupuesto ya que este año la Ciudad debe encarar la quita de subsidios a los edificios públicos porteños. Actualmente, 6 de cada 10 habitantes de Capital y GBA viaja en transporte público. De ese porcentaje, el 74% usa el colectivo antes que subtes o trenes y en un día laborable, son seis millones de pasajeros que se mueven por día.
Preocupado ante la falta de acuerdos, el diputado Juan Pablo Arenaza (Bases para la Unión) alertó en torno al riesgo de que tanto el parlamento local como el nacional avalen una ley que atenta contra la autonomía porteña y el financiamiento de la Ciudad de Buenos Aires. Categórico, subrayó que ?los legisladores que acepten el traspaso del Subte sin los recursos necesarios serán responsables de llevar a la Ciudad a su quiebra?. ?Veremos cuál es la posición de los legisladores kirchneristas, si defienden la autonomía de la Ciudad por la que fueron electos o si terminan por apoyar una medida que va en contra de los intereses de nuestra ciudad. Los que acepten el traspaso sin los recursos necesarios serán responsables de llevar a la Ciudad a su quiebra?, sentenció mediante un comunicado de prensa.
Otro que no se quedó callado fue el presidente del Consejo Económico y Social de la ciudad, Sergio Abrevaya, quien señaló que ?la Nación le viene robando la plata a las Provincias y a la Ciudad con las retenciones no coparticipadas. Originalmente fue así con la excusa de que la Nación subsidiaba tarifas, ahora no subsidia mas, pero se quedan con la plata?. Y agregó: ?pretenden que los porteños paguen dos veces las cosas como en el caso de la Policía. La ciudad tiene que ir a la Justicia y plantear la coparticipación de las retenciones que inconstitucionalmente secuestra el Gobierno nacional como ya lo dijimos hace dos años?.
Con este panorama donde las críticas y calificaciones están a la orden del día, poco se sabe, a diferencia de los subtes, sobre el panorama de las 33 líneas. Según la Ley nacional 24.449, las unidades no deberían tener más de diez años de antigüedad. Noticias Urbanas pudo saber que un estudio realizado de manera informal indicó que el 25% de los colectivos son más viejos y que el promedio de antigüedad va desde los 7 hasta por encima de los diez años.
Vehículos más viejos en la calle significan menor calidad de servicio y contaminación sonora y ambiental. Hace poco más de dos años la Agencia de Protección Ambiental porteña había inspeccionado mil colectivos en circulación, midiendo la emisión de humo negro y ruidos. De ese total, el 15% tuvo algún tipo de sanción por polución de gases o por ruidos molestos. Tal vez una acción que en un tiempo, se transforme en un mecanismo de control constante.