Baños de realidad en las dos puntas del electorado
La semana pasada con el tratamiento en el Senado de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada (título muy aspiracional e incorrecto), se develaron algunas cuestiones que se cristalizaron en el resultado que tuvo la misma. La parte del León se la comieron los peronistas y los temas secundarios que acompañaban el menú quedaron para el León. Esa definición parece haber dejado enseñanzas múltiples.
La cuestión es que las dos fuerzas mayoritarias de nuestro país, venían algo desconcertadas y distraídas de los escenarios por los que está atravesando la mayoría de la gente y sus dificultades por estos días. El gobierno, falto de timming a raíz de rebrote nacionalista producto de la Selección y el famoso trapo y el peronismo que insistía en peleas internas, carentes de sentido y que continuaban distanciándolos de la gente. Es como que faltaran en ambos cuarteles los semiconductores y la IA que planifiquen con precisión, los métodos para conectar con la problemática social, su emocionalidad y su bolsillo, principalmente.
Pero siempre que llovió, paró.
De ese modo solo tuvieron que pasar dos días en esta semana para que sucedieron las cuestiones más lógicas y sensatas que el momento político exigía. Usando como una nueva vía hacia el calabrés mandamás del Pro al jefe de Gabinete, Diego César Santiili, la secretaria General Karina Milei, empezó a dejar de lado –vaya a saber por cuanto tiempo- la pintura violeta para pintar al país y acordó en una llamada con Mauricio Macri la creación de una nueva instancia de coordinación, de la que participarán Lule Menem y el propio Santilli por el oficialismo y Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, los oídos y los mensajes del ex Presidente. La debilidad expresada por la vieja alianza que le salvaba las papas en el Congreso, en el caso de la Ley de Tierras prendió todas las alarmas en el único tema que desvela a Karina, que consiste en la reelección de su hermano. Para eso hay que hacer hacia adelante todo bien dentro de lo posible, no cometer más errores no forzados y trabar y dividir todo lo que se pueda al adversario. Para ello llegó a la cima del Gabinete Santilli y su primera misión –más allá de un puñado de leyes que si se ganan o se pierden no modifican mucho el panorama- es parar las PASO, la estrategia por estos días central de LLA para perjudicar el rearmado del peronismo. Mientras escribimos estas líneas están reunidos en la Casa Rosada, analizando pros, contras, las diferencias, las coincidencias y las cuentas pendientes.
Veremos cómo sale este intento de acercamiento hacia el 2027 en donde Macri insistirá en mantener amarilla la Ciudad y en el resto del país todo es discutible si el acuerdo es razonable. Mientras el Pro tiene gobernadores e intendentes propios, el gobierno goza de muchos aliados multicolores que lo han traído hasta acá, aunque con algunos sobresaltos.
Por el otro lado del escenario, se encontraron ayer en el Hotel Emperador, escenario histórico de muchas decisiones de alto impacto político y lugar habitué para personajes importantes de la política como Enrique Nosiglia y Mario Montoto por nombrar solo dos de ellos, y casualmente muy cerca del Rulero donde anida Socma y de la oficina de Libertador de Sergio Tomás Massa.
Ya que nombramos al líder del Frente Renovador y ex candidato de Fuerza Patria, su equipo se encargó de que todo el mundillo político notase la hiper actividad que ejerció la semana pasada para bajar el tema Tierras de la Ley y lograr mantener la reforma de Máximo Kirchner del manejo del fuego del año 2011. Hasta el hotel se arrimaron, dicen las fuentes con sultadas por NU, citados por Germán Martínez y José Mayans, cuatro gobernadores, Gildo Insfrán, Ricardo Quintela, Gustavo Melella, Sergio Ziliotto y el senador, Gerardo Zamora a los que se sumaron los tres grandes del buen humor: Máximo, Axel Kicilloff y Massa.
Sin discutir las incómodas rencillas palaciegas, la reunión transcurrió con “buena onda” entre las partes, en la cual pusieron como ejemplo que la operación coordinada de todos juntos podía conseguir resultados como los del Senado la semana pasada, y que en ese camino empezaron a conectar con la gente, que sumó desde distintos colectivos como artistas, organizaciones sociales de las más variadas, a una concientización del principal problema que ven todos y no le encuentran aún la solución definitiva: cómo hacer para frenar la veloz entrega de la soberanía que está imponiendo Milei, con el agravante del deterioro social y de consumo, del industricidio y de deudas particulares y empresarias que el sistema está generando.
“El país está detonado y algunos todavía bailan como en el Titanic, mientras vamos de frente a estrolarnos contra el iceberg y no está claro aún cómo presentar el cambio de rumbo”, afirmó uno de los asistentes. Pasando previamente por algunos temas legislativos, como zonas frías y calientes, al final de las tres horas que duró el meeting encararon el tema de no dejar pasar “de ninguna manera” la eliminación o suspensión de las PASO, siendo todos conscientes allí que buena parte de sus posibilidades como conjunto, necesitan sí o sí de ellas. Fuentes cercanas a Massa, dijeron que, de todos modos, lo principal era la cercanía con la gente en esta etapa, y que centrar el encuentro en la alquimia política para ordenarse no podría ser la prioridad absoluta, aunque sí una condición necesaria.
La cuestión es que los dos espacios leyeron a la perfección la lección del Senado. Unos –los oficialistas-para darse cuenta que sí tienen una oposición enfrente, que no están solos en la política nacional y necesitan de aliados confiables y permanentes y el peronismo logró subir un poco la autoestima que juntos, con propuestas y una amplia unidad, se puede llegar a destino. Se llevaron ambos deberes para el hogar.
Las dos nuevas estrategias en marcha. Se despertaron pensando en el 2027 en ambos extremos. Veremos si logran hacer sustentables los planes. No es fácil, para ninguno.