Bomba política: un encuestador habló de una desconexión entre Milei y la calle
El director de la consultora Zentrix, Claudio Montiel, respondió a las críticas de Javier Milei por los datos que muestran que buena parte de los argentinos no llega a fin de mes. Según el encuestador, el problema no es solo de lectura de números, sino de la "macro" que el oficialismo observa y que no llega al bolsillo de la gente.
El relevamiento que desató la controversia arrojó cifras contundentes: "el 65,3% de los encuestados no consigue llegar con sus ingresos más allá del día 20 del mes" y "el 81,8% considera que su salario pierde frente a la inflación". La reacción del Presidente escaló cuando puso en duda esos indicadores y se preguntó: "Si se quedan sin plata verdaderamente el día 20, ¿cómo viven 10 días sin comer ni beber?", además de criticar a los periodistas por la difusión de los números.
Montiel explicó que el punto central es que el Gobierno mira "una macro en la que observa crecimiento", pero ese avance "no se traduce en una mejora para las familias, ni en una mejora de los ingresos disponibles". En ese sentido, sostuvo que existe "una desconexión muy profunda entre el Gobierno y lo que viven las familias", y advirtió que no se trata únicamente de un problema de interpretación de datos, sino también del "tono agresivo" con el que Milei respondió a quienes mostraron resultados que contradicen su discurso.
La encuesta fue realizada en septiembre con 1.438 casos en todo el país a través del Monitor de Opinión Pública de Zentrix, y reveló una marcada brecha social: entre quienes se identifican como clase baja, el 83,3% agota sus ingresos a más tardar el día 20, mientras que en los sectores de mayores ingresos el 61,9% dice poder cubrir gastos y ahorrar. A la vez, el 81,8% evalúa negativamente su salario por no ganarle a la inflación y el 61,5% califica de forma negativa la situación económica nacional.
Otro dato sensible es el endeudamiento: el 56,2% tomó alguna deuda o crédito en los últimos seis meses. De quienes se endeudaron, el 55,1% lo hizo para afrontar gastos básicos como alimentos y salud, y el 21,3% para tarifas y servicios. En hogares de menores recursos, el crédito alcanza al 68,1%, y dentro de ese grupo el 65,5% lo destinó a alimentos y salud. Montiel advirtió que este proceso puede terminar impactando en el sistema financiero y derivar en un problema de seguridad pública, si las familias quedan excluidas del crédito formal y recurren a alternativas informales o vinculadas a la violencia.
Pese al deterioro económico percibido, el estudio también relevó que el malestar todavía no se traduce en un rechazo político consolidado a Milei. Para Montiel, el descontento carece de una alternativa capaz de canalizarse: "el respaldo político todavía lo va a seguir teniendo", afirmó, porque según su lectura no hay un "espacio que represente una esperanza fuera de Milei". El riesgo, planteó, es que hacia 2027 se imponga la dinámica del voto negativo y crezca la desesperanza de quienes no encuentran representación.