Por un casamiento, Rossi y Fatala no concurrieron a dar explicaciones
"La reunión de mañana se va a suspender porque se casa la cuñada no sé si del señor (presidente de AUSA, Héctor) Rossi o del (secretario de Obras y Servicios Públicos porteño, Abel) Fatala", dijo en la sesión de este jueves el legislador porteño Julio Crespo Campos (UCeDé), en alusión a la cita que ambos funcionarios tenían este viernes con los miembros de la Comisión de Obras y Servicios Públicos, que por segunda vez vieron frustrado su interés de conocer los números de la empresa privada de capitales estatales.
Un proyecto del diputado porteño Oscar Moscariello, que se aprobó a mediados de junio, solicitaba información a Rossi sobre su gestión, pero en cambio los datos que se enviaron a la Legislatura, según afirma el autor de la iniciativa, pertenecen a la gestión de su predecesora, la actual legisladora Laura Moresi.
A partir de estas reticencias a dar información es que fue aprobada en el recinto una citación a Fatala y a Rossi que debía concretarse el 2 de julio, pero las autoridades del Poder Ejecutivo no acudieron a la reunión, por lo que la fecha fue corrida para el viernes, también sin éxito. Debido al segundo faltazo consecutivo, los legisladores postergaron la cita hasta el 30 de julio.
"Creo -dijo Crespo Campos- que es importantísimo que se case la cuñada, pero lo cierto es que desde la última reunión de la Comisión de Presupuesto, realizada el 30 de junio, no tenemos una serie de datos que hacen a los controles de integridad, consistencia, composición de estados contables y funcionamiento de AUSA".
"Las excusas son realmente baladíes -afirmó a su vez Moscariello-. Nos prometen que ahora el 30 se van a hacer presentes. Esperemos que lo hagan y que las respuestas sean satisfactorias como para poder quedarnos tranquilos con nuestras conciencias y velar los intereses de los ciudadanos".
Además, el legislador macrista confió a este medio: "Nosotros sospechamos que el evitar permanentemente presentarse en la Legislatura está motivado por lo que nosotros consideramos que es la utilización de AUSA para los negocios de Ibarra y sus seguidores. Han utilizado un mecanismo de eludir la normativa vigente porque en algunos momentos AUSA actúa como una empresa privada, que es lo que es: una sociedad anónima, y en otros momentos tiene actitudes, que ellos mismos reconocen en algunos escritos y resoluciones, de una empresa pública".
"Como empresa pública -continuó- puede hacer distintos tipos de contratación que le permite la ley de contabilidad y como empresa privada puede hacer las contrataciones directamente, no del modo en el que contrata una empresa pública, sino otorgando una orden de compra. Entonces tiene distintos momentos, cuando le conviene actúa de una manera o actúa de otra. Hay un llamado de atención de parte de la Auditoría de la Ciudad por este tema".
El presidente del bloque Juntos por Buenos Aires también afirmó: "La Secretaría de Obras y Servicios Públicos ha derivado todo el funcionamiento de la contratación de todo tipo de obra que lleva adelante el Gobierno de la Ciudad a través de AUSA. Y esto hace que la transparencia sea dejada de lado, que directamente cada una de las secretarías, para contratar alguna obra o para comprar alguna cosa lo hace a través del mecanismo de AUSA. De esta manera, se evitan todos los controles que imperan en la Ciudad, un hecho que es gravísimo porque han transformado a AUSA en una gran caja negra que, realmente, llama sospechosamente la atención".
"A simple vista, uno puede inducir la opinión de que aquí han preparado un andamiaje jurídico no sólo para contratar directamente sino para producir una defraudación al Estado", concluyó Moscariello.