No hay encuestas publicadas, pero estaría ganando Ibarra por escaso margen
Trascendió que algunos consultores estarían midiendo por el momento una diferencia de tres puntos a favor del candidato de la Alianza Fuerza Porteña, Aníbal Ibarra. De confirmarse esto en las urnas el jefe de Gobierno alcanzaría la tan ansiada reelección.
Sin embargo, tanto Jorge Giacobbe -quien la semana previa a la elección había pronosticado un triunfo de Macri por diez puntos, que en los hechos apenas superó los tres- como Ricardo Rouvier coincidieron en que hay varios factores que intervendrán en la elección y que podrían favorecer al candidato del Frente Compromiso por el Cambio, Mauricio Macri.
Uno de esos factores es que, a comparación de las elecciones nacionales, un diez por ciento de los porteños no fue a votar en los comicios del pasado 24 de agosto (el ausentismo fue del 30 por ciento, pero hay un 20 por ciento que es histórico). Ese portentaje es catalogado como voto "country" y se lo adjudican a aquellas personas que decidieron votar únicamente el 14 de septiembre por encontrarse lejos de su domicilio el fin de semana o porque residen en barrios cerrados. Aunque es improbable que se reduzca notablemente la cantidad de ausentes, se estima que la mayoría de los votos "country" irían a parar a las arcas de Macri.
También se especula que gran parte de los votantes de Luis Zamora optarán en el ballottage por Ibarra y que la mayoría de los que votaron por Patricia Bullrich lo harán por Macri. Sin embargo, tanto Giacobbe como Rouvier destacan que es importante tener en cuenta los buenos resultados que obtuvo Zamora en circunscripciones cuyo perfil ideológico no concuerda con el del diputado de Autodeterminación y Libertad y que podría representar sólo un voto de disconformismo. Esto último hace que la transmisión de Zamora a Ibarra pueda verse alterada.
El escaso margen actualmente estimado entre ambos candidatos presagia un final abierto. Y hay tres grandes cuestiones que incidirán en la elección. La primera es el debate que, una vez que se pongan de acuerdo en la manera de su realización, llevarán a cabo ambos candidatos. La segunda, la decisión del Presidente Néstor Kirchner de jugar a favor de Ibarra hasta el final. La tercera, vinculada a la anterior, tiene que ver con los cambios que se avecinarían en el comando de campaña ibarrista a partir del redoblamiento de la apuesta del Presidente y que, según se comenta, incluirían una mayor injerencia de la tropa kirchnerista en las decisiones.