Latendorf les comunicó a sus pares su sobreseimiento
El diputado Abel Alexis Latendorf (Piquete Socialista), fue sobreseído la semana pasada de la causa que, por presuntas lesiones y presunto abuso sexual, había iniciado en su contra una ex empleada suya, Amelia Slikas de Rearte, a mediados de noviembre de 2001, luego de haber mantenido con éste una acalorada discusión en su despacho. En la sesión parlamentaria del último jueves, Latendorf aprovechó la oportunidad para comunicar la noticia a sus pares y solicitar a la Junta de Ética que resuelva el archivo de estas actuaciones.
Según se desprende del texto de la resolución judicial, que fue leído por el diputado, el juez que entendió en la causa, Ricardo Farías, destacó que todos los testigos coincidieron en que "ninguno presenció una situación de abuso sexual que victimizara a Rearte como así tampoco golpes que causaran lesión padecida por ésta", que "los relatos de varios de los sujetos que comparecieron a deponer ante el Tribunal, estuvieron orientados más que nada a narrar aquello que conocieron a través de los dichos de un tercero -Rearte-, pero la realidad indica que ninguno pudo corroborar dicha circunstancia por alguno de sus sentidos" y que "ninguno de ellos presenció el acoso sexual".
También se remarca que "de haber existido tal abuso, la reacción natural de al menos una de las varias personas que oyeron gritos habría sido intervenir aunque fuera para evitar que se siguiera sucediendo algún hecho delictivo" y que "generalmente los delitos contra la integridad sexual se desarrollan en ámbitos privados o aislados, que resultan proclives a la consumación del ilícito". En ese sentido, el fallo resalta que "difícilmente pueda pensarse que un funcionario del gobierno -legislador porteño- pueda haber actuado de una manera totalmente adversa, es decir frente a todos sus empleados y a su vez motivado por impulsos sexuales que ninguna relación guardan con el motivo por el cual Rearte había ido a verlo -un reclamo salarial-".
Finalmente, la resolución señala que "la Fiscalía de primera instancia y el Sr. Fiscal General pasaron por alto que cuando esta denuncia aún no se había iniciado, la agraviada sostuvo que golpeó su mano contra la del legislador (y no que él le provocó las lesiones), pese a que afirmó haber sido agredida sin especificar cómo" y que "lesionarse no es lo mismo que ser lesionada". Y concluye que "efectivamente existió una discusión, pero no un abuso sexual ni una agresión física de parte del diputado hacia la querellante y, en definitiva, la confrontación de dichos entre la damnificada y el encartado que niega la imputación, no puede ser resuelta en su contra".
Además se declara expresamente "que la formación del presente proceso en nada ha afectado el buen nombre y honor del que (Latendorf) gozare". A su vez, el legislador sobreseído afirmó: "Me siento reconfortado por haber logrado salir airoso de una situación de tipo político que quería arrojar sospechas sobre mi buen nombre y honor".