¿Dignidad vs. popularidad?
Las hipótesis sobre la ingerencia del programa Show Match y más precisamente Gran Cuñado, en los resultados electorales del próximo 28 de junio continúan sumándose. Un sondeo de opinión de la consultora Ibarómetro reflejó como resultado que un 15 por ciento de la muestra consultada aceptó que "podrían guiarse por el programa cómico para decidir su voto".
Por su parte, un estudio de Ibope sobre una muestra de 600 personas entre 18 y 24 años refleja que el 48 por ciento de los jóvenes no sabe aún por quién va a votar, porcentaje que disminuye entre la juventud porteña donde el 29 por ciento reconoce incertidumbre sobre su elección. Es en este amplio sector del electorado donde Gran Cuñado podría tomar un rol de formador de opinión.
Pero más allá de las especulaciones basadas en números, la dirigencia política está movilizada.
"Gran cuñado debe existir, pero desfilando los dirigentes por ese programa es vergonzante. Yo puedo perder elecciones pero mi dignidad de política no. Prefiero perder elecciones", aseguró Elisa Carrió.
La más reciente visita al programa de Marcelo Tinelli, Gabriela Michetti, comentó que, a pesar de existir "mucha crítica para los políticos que van al programa, si uno tiene la posibilidad de mostrar las dos cosas, la parte seria y la parte humorística, está bueno".
"No sé si me dio más votos, lo que si me dio fue más reconocimiento", reconoció Francisco De Narváez, el primero en confrontarse con su doble. "Cuánto de eso se traduce luego en votos no lo sé. Gran Cuñado le ha a aportado a la campaña. Nos permite reírnos de nosotros mismos y es algo que la gente quiere ver. Los chicos que antes no me conocían ahora me dicen por la calle 'quereme, querete'".
A Néstor Kirchner, la figurita difícil de Marcelo, también le ocurre algo similar. Positivo o no, los bonaerenses no dejan de pedirle que repita una y otra vez "¿Qué te pasa Clarin!".
La gente no vota por el número de una lista, pocos eligen por una ideología, y cada vez son menos los seguidores del logo de un partido. La gente cada vez vota más a favor o en contra de un nombre. Y para convertirte en un nombre reconocido, Gran Cuñado, definitivamente, sirve.