Rechazo al desembarco del submarino nuclear inglés en Malvinas
El próximo 14 de junio se cumplen 30 años desde la finalización de la Guerra de Malvinas. Los rumores acerca de que el Gobierno británico va a enviar un submarino nuclear al lugar volvió a encender la luz de alerta. Desde la Legislatura, el diputado porteño Daniel Lipovetzky (PRO) presentó un proyecto de declaración para expresar el rechazo a la medida.
La iniciativa que dio a conocer califica la movida como "provocadora y desafiante" para la soberanía argentina, y particularmente "cínica" por haberse elegido como fecha de arribo del submarino la fecha el mes próximo. "La decisión marca a las claras cómo el gobierno británico elude la instancia del diálogo y hace oídos sordos a los reclamos de nuestro país en los distintos foros internacionales", señaló el representante macrista.
Y agregó: ?Acciones de este tipo atentan contra la soberanía nacional y violan los principios del derecho internacional, al evadir la vía diplomática como mecanismo de resolución del conflicto. Enviar una nave de estas características no sólo implica una militarización del Atlántico Sur, sino que constituye un acto intimidatorio y anacrónico?, manifestó Lipovetzky.
Por último, entre los fundamentos de su proyecto sostiene que el submarino dispone de misiles y torpedos de última generación, y llegará a la zona en medio de las tensiones entre Londres y Buenos Aires, lo que significa una "verdadera provocación". El submarino "cazador-asesino" Trafalgar se encuentra desde la semana pasada en el puerto de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, y desde allí partirá a las Islas Malvinas, en un operativo ideado por el Ministerio de Defensa del país europeo.