Ibarra y una libertad de acción que lo acerca a la vieja Alianza
El partido del jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, diezmado por una larga serie de deserciones, dió "libertad de conciencia y acción a sus afiliados" para las elecciones nacionales de abril, según afirmó el propio Ibarra. Un nutrido grupo de dirigentes del Frente Grande, encabezados por Darío Alessandro y Nilda Garré, entretanto, hace ya dos días habían explicitado su apoyo a Néstor Kirchner, aunque sin anunciar su abandono del partido, a la espera de la decisión de su antiguo conmilitón.
Aníbal Ibarra no pudo concretar su deseo de reunir a todos los referentes nacionales del espacio "progresista" y, por ende, mañana en el plenario partidario planteará la "libertad de acción", según adelantó hoy en declaraciones radiales. De esta manera, algunos especulan con que el porteño sería favorecido por cualquier gobierno peronista que triunfe el 27 de abril, ya que éste preferiría que la Capital no tenga el mismo color partidario que la Casa Rosada, para contradecir la línea histórica Menem- Grosso.
Otros dicen que un eventual triunfo de Carlos Menem favorecería claramente a Ibarra, por contraposición con las figuras de Daniel Scioli y Mauricio Macri, más ligadas al ex presidente peronista. Los más realistas, por su parte, aseguran que Ibarra lo que en realidad quiere -y puede-hacer es reeditar la alianza con los radicales y los socialistas, que alguna vez lo llevó a Bolívar 1, aunque "sin hacer olas", tras el fracaso que hace un año los arrojó fuera de la Casa Rosada.
El jefe de Gobierno ha demostrado ser un buen tiempista político pero su problema esta vez radica en que carece de un menú de opciones para decidir. De todos modos, la fragilidad de la que hizo gala no aparece en realidad -según marcan los expertos del rubro -en sus posibilidades electorales. Hoy, retrasado en las encuestas respecto de los dos los primeros puestos, la campaña no comenzó y es uno de sus puntos fuertes, no por una gestión olvidable sino por su timming, su capacidad mediática y por su poder económico. La realidad nacional futura puede llegar a ser su único aliado en un camino a la reelección con más espinas de las imaginadas seis meses atrás.
Respecto de la decisión tomada hoy, Ariel Schifrin informó "hemos dado libertad a los afiliados porque reconocemos que tanto Lilita Carrió, Nestor Kirchner, como los socialistas hoy son distintos fragmentos de una voluntad de renovación institucional e inxclusion social junto a la CTA y otros sectores sociales, que no han podido plasmarse en una coalicion electoral".
El vicepresidente del Frente Grande de la Ciudad de Buenos Aires fue muy duro respecto de Kirchner cuando agregó "en mi caso, y en el de los compañeros de la mesa nacional, ya nos equivocamos cuando nos aliamos con el radicalismo para vencer a Menem en el 97, y ahora no nos vamos a equivocar con Duhalde para vencer al mismo fantasma".