¿Quién entra al ballotage y a cuántos puntos de Macri?
La precisión de los números que se manejan pasará a ser un elemento imprescindible de la elección que se avecina en estos últimos días. Ayer lunes tuvimos la oportunidad de ver a distintos encuestadores diferenciados (aunque no tanto) en sus trabajos de campo y la certeza que "mágicamente" se le abrió al gran público cuando los dos matutinos publicaron el domingo lo que todos sabíamos hace un mes, más allá de las negaciones o intereses que puede permitirse el lujo de hacer gala cada analista estadístico o candidato.
Mauricio Macri va a ganar con la comodidad que en el semanario especializado NU adelantamos en enero de este año con la frase "al galope" en la tapa mientras que la bajada hacía referencia a que la guerra sucia entre Alberto Fernández y Jorge Telerman le iba a garantizar una buena diferencia (escenario 2005). Hasta dónde puede llegar la diferencia es la pregunta del millón de euros pero todo parece indicar que será bastante más importante que la lograda en ocasión de los comicios del 2003. ¿Diez puntos? Quizás sí, quizás un poco más exigua pero nunca menos de seis, el doble de la anterior (contra Ibarra). Seguirá escondido que es donde mejor le va, la plancha es ascendente, mostró en el debate que evolucionó y los números son cada vez mejores. Bingo.
Cómo hacen los dos candidatos que no querían pelear entre ellos sino polemizar con Macri para revertir esta situación que a todas luces iba a terminar como terminó. Los dos bastante cercanos en las encuestas al punto que están dentro del margen de error, tienen algunas ideas, tampoco están en el fondo del mar.
Empecemos por Filmus que sigue teniendo como ariete a la figura presidencial cada vez que puede, a Cristina en los eventos que la primera dama es figura central, y la denuncia permanente, los tiros que no dejan de impactar en el Palacio de Bolívar, aquéllos provenientes de la administración nacional o de la Justicia, ya lamentablemente, estamentos tan parecidos en direccionalidad y velocidad. Para decirlo de otra manera, no hay que ser muy perspicaz en el país de la justicia lenta e interminable ver como en este caso salen más rápidos los oficios judiciales que los cables de Télam. Esto provocará que la mella que ya hizo y seguirá haciendo el bombardeo sobre el caudal kirchnerista de T, haga crecer un último piquito a Filmus en el espacio progre, sobre todo el de Ibarra y también fortalecer un poco más el voto peronista, algo desdibujado de Ginés Gonzáles, un buen candidato desperdiciado por la estrategia albertista que le puso los cañones al ex jefe porteño. En resumen Filmus subirá algún punto (quizás dos) en su estilo, sin un gran golpe de calidad, si no continuando la estrategia que lo llevó a acercarse a Telerman y esperando que este continúe su descenso (que parece haberse detenido) o patine con alguna cáscara de banana. Allí estará esperando lo que ya en voz baja admiten los K con el comicio encima: "Largó con 6 puntos, si entramos a la segunda vuelta la Rosada lo interpretará como un triunfo, sería señal que remontamos veinte, después vemos que pasa y qué se puede hacer con la diferencia, pero entrar a la final ya cotiza con Néstor" sostienen en privado. De ahí salen los rumores de acuerdo para la segunda vuelta. No existe tal acuerdo, lo que pasa es que si Macri y Filmus se encuentran en el ballotage en condiciones normales, el ingeniero es casi un triunfador cantado, sin remontada posible para Filmus. ¿Para qué vas a acordar lo que seguro va a pasar? Pan con pan. Sólo los votos de Lilita lo depositarían a un Macri de 37 puntos en primera con comodidad en el sillón de Bolívar 1 veintiún días más tarde. Y puede llegar a cuarenta dice Aurelio, un viejo conocedor.
A propósito del Pelado es absolutamente consciente que ya voto progre para él no hay más para juntar, y que la inauguración de placitas y todo ese espacio público sobre el que habló a la ciudadanía durante dos meses ya no puede generar un voto más. Hay que hacer política en los últimos tres días y lo sabe. Por no hacerlo antes le dejó todo el espacio anti K a Mauricio y lo que tenía a cuatro puntos se le fue a nueve o diez en un grave descuido. El jefe de Gobierno tiene dos luchas directas, en términos futboleros disputa el campeonato pero también para no entrar a la promoción. Para eso hay una sola fórmula que lo salvaría simultáneamente en ambas: que Carrió le pegue a K con lo que frena a Filmus pero también le lima a Macri, único exponente visible de la contradicción con Balcarce 50.
Recuperar dos puntos que ahora tiene Macri es distanciarse de Filmus y disminuir cuatro la diferencia con el presidente de Boca, el único negocio posible para Georges. Por eso Lilita a la cancha, la esperanza toda puesta en el golpe de nocaut que tiene la "Gorda" a la hora de atacar, la libertad que le otorgan los medios y su penetración en ciertos sectores de la ciudadanía porteña por ella misma perdidos pero que podrían regresar en otra alternativa, con otro formato. Y ni siquiera se necesitan que vuelvan todos, sólo dos o tres puntos más de Carrió. Ese es el desafío de la semana. La blonda chaqueña ayer embistió contra Alberto Fernández y Néstor Kirchner de una manera natural en ella, los acusó de querer quedarse con todos los recursos del país, de despreciar las instituciones como en Santa Cruz y de hacer la campaña difamatoria más cruda y cobarde que vio en su vida. Levantó la Coalición Cívica como instrumento, la república como objetivo y la necesidad de que gane Telerman como el único paso previo en ese sentido.
Llegó la hora de la política para Filmus y Telerman, la que haga que uno despegue sobre el otro definitivamente. Ya está todo dicho. Juegan también sus apoyos. Macri prefiere solo que mal acompañado y su política es la no política, justamente la que le dio la ventaja. Quién y por cuánto. Veremos qué decide ese ocho por ciento que decide el voto cuando entra al cuarto oscuro o el último día, horas antes. Ahí hay que lograr empatía, y cuidado con el atropello, esos son bien porteños.