El agua del AMBA cambia de manos: Rowing y Roggio se disputan el control de AySA
Por ahora, la novedad oficial es que los dos grupos empresarios superaron la evaluación técnica y quedaron en condiciones de disputar la compra del 90% de AySA. El próximo jueves comenzará a definirse el aspecto económico de la operación. Aunque todavía no se conoce cuánto está dispuesto a pagar cada oferente, la apertura de los sobres económicos permitirá avanzar hacia la definición del futuro operador de la compañía que presta los servicios de agua potable y cloacas en la Ciudad de Buenos Aires y parte del conurbano bonaerense.
Según la resolución firmada por Caputo, la primera oferta corresponde al consorcio integrado por Rowing S.A., Arcos Saneamento e Participacoes S.A., PHX AQUA AR BV y Transclor S.A. El segundo grupo empresario también completó satisfactoriamente los requisitos técnicos requeridos, aunque no se especificaron públicamente sus integrantes. Ambos consorcios demostraron capacidad técnica y financiera para hacerse cargo de la empresa estatal de servicios sanitarios.
El resultado será relevante tanto para el programa de privatizaciones del Gobierno como para el futuro de una empresa que presta un servicio público esencial. El objetivo oficial apunta a obtener alrededor de US$500 millones por la operación, según se filtró en fuentes oficiales durante las etapas previas del proceso. La privatización busca transferir la gestión a operadores privados con mayor eficiencia en la prestación del servicio.
Además del precio de adquisición, el cambio de control plantea interrogantes sobre las inversiones necesarias para sostener y ampliar la infraestructura de agua potable y saneamiento, la regulación de las tarifas y las obligaciones que asumirá el nuevo operador. Estas cuestiones son centrales dado que AySA enfrenta desafíos históricos en cobertura y calidad del servicio que cualquier concesionario deberá resolver.
La resolución representa un avance en uno de los procesos de privatización incluidos en la Ley Bases y pone en marcha la fase decisiva del traspaso. La definición del adjudicatario quedará pendiente tras la apertura de las ofertas económicas del jueves, momento en el cual se conocerá qué consorcio presenta la propuesta más competitiva para hacerse cargo de una de las empresas de servicios públicos más grandes del país.