El debate por la estatua de Francisco
La cuestión es sencilla, ¿arranca o no arranca? Una discusión que lleva semanas está instalada en medio de los referentes de la iglesia argentina para decidir donde se instalará una estatua en homenaje al Papa Francisco. Todo en el contexto de la visita de León XIV.
Los lugares para poner la figura simbólica de Jorge Mario Bergoglio son diversos, según pudo saber en forma exclusiva Noticias Urbanas.
Hasta ahora estaría prácticamente decidido un busto frente a la catedral de Morón, en el gran Buenos Aires. A principios de octubre por allí pasarán miles de peregrinos en camino hacia la basílica de Lujan. “Una buena oportunidad para recordar y reencontrarse con ese hombre que pedía no olvidarse de los pobres”, al decir de una de las fuentes de NU.
El otro punto geográfico sería en los alrededores de la Catedral Metropolitana, el lugar dónde paso la mayor parte de su vida pastoral el obispo hincha de San Lorenzo de Almagro y de formación religiosa jesuita. Justamente, parte de la discusión se da sobre si uno de los bustos podría emplazarse en la plazoleta Herminia Brumana, una activista y periodista argentina, en Francisco Bilbao y Membrillar, del barrio porteño de Flores, a pocos metros de la casa que habitó durante años la familia Bergoglio.
Uno de los vecinos de la zona rescata que allí jugó a la pelota de chico aunque el mismo protagonista en una entrevista que concedió cuando ya se había convertido en sumo pontífice dijo que no era nada habilidoso en la práctica del fútbol.
Varios hinchas de San Lorenzo encuestados por este medio señalan que la estatua, en ese punto, debe identificarse con los colores azul y grana del equipo del Papa Francisco.
Otros hinchas calificados, digamos un par de dirigentes de la institución, reclaman que también en el barrio de Boedo debe haber un testimonio simbólico. Todavía en esa parte de la ciudad no hay evidencias artísticas, salvo un mural tapado por una publicidad, que destaque que tuvimos un heredero de San Pedro del fin del mundo. En la misma línea, otros fanáticos cuervos, piden que haya una réplica en uno de los accesos a la villa 1 11 14, donde varias veces por año Bergoglio daba misa, consagraba matrimonios y bautizaba nuevos fieles católicos.
Uno de los párrocos de la iglesia San José de Flores, en Rivadavia y Rivera Indarte, exige que también es necesaria una estatua allí porque en ese templo religioso “empezó todo”.
Desde el punto de vista de la realización, uno de los artífices del proyecto, E.A.B, enfatiza que se necesitan aproximadamente 60 mil llaves para cada esfinge y un molde único. Bajo costo. “En menos de dos meses todo puede estar listo”, dice con seguridad de arquitecto.
¿Quién no tiene una llave vieja o en desuso para aportar a la causa? En el alma de cada argentino, de todas formas, está la imagen eterna del cura que viajaba en subte, se comía una porción de pizza en el centro y rezaba cada día por el bien común de toda su grey.