El electorado de Pro empuja la unión con Milei
La mayoría de los votantes de Pro favorecería la construcción de una alianza nacional con La Libertad Avanza (LLA) de cara a las elecciones presidenciales de 2027, según el análisis de distintos consultores políticos. Aunque una parte del electorado todavía preferiría que el macrismo compitiera con una candidatura propia, el temor a un eventual regreso del kirchnerismo aparece como el principal factor que impulsa la unidad entre ambos espacios.
De acuerdo con Federico Aurelio, titular de la consultora Aresco, cerca del 60% de los votantes identificados con Pro respalda actualmente un entendimiento con el oficialismo libertario. La tendencia, sin embargo, no se replica con la misma intensidad en la ciudad de Buenos Aires, histórico bastión del partido, donde quienes apoyan un acuerdo y quienes prefieren rechazarlo se encuentran prácticamente equilibrados.
Mora Jozami, directora de Casa Tres, señaló que el electorado amarillo está unido principalmente por la intención de evitar una nueva derrota frente al peronismo. Según su interpretación, muchos votantes conservan diferencias con el Gobierno y desearían una oferta propia, pero consideran que esa aspiración partidaria queda subordinada al objetivo de impedir una eventual vuelta del kirchnerismo al poder.
La discusión entre las bases también se refleja en la conducción de Pro. Jorge Macri, Rogelio Frigerio, Ignacio Torres y Cristian Ritondo impulsan acuerdos con La Libertad Avanza (LLA) en sus respectivos distritos, mientras que Hernán Lacunza, Martín Goerling y María Eugenia Vidal promueven una alternativa independiente. Mauricio Macri, en tanto, mantiene una posición intermedia: cuestiona aspectos de la gestión de Javier Milei, pero al mismo tiempo habilita el diálogo institucional entre ambos espacios.
Federico Zapata, director de la consultora Escenarios, sostuvo que el votante de Pro valora una fórmula que combine el liderazgo político de Milei con los equipos técnicos y la experiencia de gestión asociados al macrismo. Para el analista, el surgimiento del Presidente modificó el perfil del electorado amarillo, que pasó de identificarse con una centroderecha republicana a acompañar transformaciones económicas más profundas y de carácter liberal.
Los movimientos en la intención de voto también reflejan esa transformación. Lucas Romero, de Synopsis Consultores, indicó que Pro había alcanzado en julio un 10% de adhesión, pero que luego del acercamiento con La Libertad Avanza (LLA) perdió casi cuatro puntos, mientras que el espacio libertario sumó dos. La interpretación es que una parte de quienes antes hubieran elegido al macrismo optaría directamente por Milei ante la posibilidad de una alianza, mientras que alrededor de seis puntos representarían al núcleo que insiste en una candidatura propia.
En un eventual balotaje entre Milei y Axel Kicillof, el 71% de los votantes de Pro elegiría al actual Presidente, el 23,7% votaría en blanco y apenas el 3% se inclinaría por el candidato peronista. Juan Germano, de Isonomía, definió como “siperistas” a quienes respaldan el rumbo económico del Gobierno, pero cuestionan las formas de Milei, y advirtió que su decisión dependerá de la competitividad electoral de cada espacio.