El Pro contra la nueva oficina de Milei: “El Estado no debe fabricar la verdad”
La creación de la “Oficina de Respuesta Oficial” por parte del Gobierno nacional ha generado controversia, desencadenando la primera fuerte crítica desde el Pro. Laura Alonso, legisladora porteña y exvocera del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cuestionó la iniciativa con un contundente mensaje en defensa de la libertad de expresión, señalando que “si hay un aspecto en el que seguro no debe intervenir el Estado de ninguna manera es en 'fabricar la verdad'. No hay excusas”.
A través de sus redes sociales, Alonso defendió que “la libertad de expresión es el corazón de la democracia” y que el debate público es su esencia. La legisladora consideró que, en lugar de combatir críticas, los funcionarios deben estar dispuestos a enfrentar el escrutinio de la opinión pública, manifestando que “los que elegimos ser protagonistas de la vida pública estamos sometidos a un escrutinio que incluye también la expresión de falsedades, mentiras y operaciones”.
Alonso también hizo hincapié en la importancia de no utilizar recursos públicos para imponer una "verdad oficial". Con un tono firme, advirtió que “jamás usar el aparato estatal para imponer la 'verdad oficial'” es fundamental para preservar la integridad de la democracia. Según su perspectiva, este tipo de acciones puede llevar a un uso indebido de la administración pública en la esfera de la comunicación.
La libertad de expresión es el corazón de la democracia republicana. El debate público, su esencia. Si hay un aspecto en el que seguro no debe intervenir el Estado de ninguna manera es en “fabricar la verdad”. No hay excusas.
— Laura Alonso 🇦🇷 (@lauritalonso) February 5, 2026
Los que elegimos ser protagonistas de la vida… https://t.co/xbmXzJO41t
Finalmente, desestimó la relevancia de la nueva oficina de Milei, sugiriendo que “esperemos que esta 'oficina' se agote en un olvidable mensaje de X”. Este comentario resalta la preocupación por las implicaciones que puede tener la estrategia comunicacional del Gobierno en la relación con los medios de comunicación.
La disputa también pone de relieve las tensiones existentes entre el Ejecutivo y la prensa, donde la retórica del Gobierno ha cambiado significativamente bajo la presidencia de Milei. En este contexto, las críticas de Alonso se suman a un creciente debate sobre el lugar del periodismo en la democracia y el respeto a la diversidad de voces en el espacio público.
Con este enfrentamiento, **el Pro establece una clara postura en defensa de la libertad de prensa, planteando interrogantes sobre los límites que debe tener el Estado en el ámbito comunicacional **y sobre cómo estas decisiones impactan en la percepción pública y en la calidad del debate democrático en Argentina.