El Senado actualiza las dietas: superarán los $13 millones
Los senadores nacionales percibirán desde enero de 2027 más de $13,1 millones de sueldo bruto, como consecuencia del nuevo acuerdo paritario alcanzado entre los gremios legislativos y las autoridades del Congreso. El incremento replica las subas acordadas para los empleados estatales y contempla aumentos de 1,9% en septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre. En conjunto, el aumento acumulado alcanza el 6,96%, aunque no incluye ningún bono adicional.
El mecanismo que determina las dietas de los integrantes de la Cámara alta tiene su origen en una decisión adoptada en 2024, cuando los legisladores resolvieron volver a vincular sus ingresos con las actualizaciones salariales de los empleados del Congreso. Aquella decisión fue tomada por el pleno del Senado mediante una votación a mano alzada y contó con el respaldo de las distintas bancadas. Desde entonces, cada nueva negociación paritaria vuelve a tener un impacto directo sobre las dietas de los senadores.
El esquema establece que las dietas están conformadas por 2.500 módulos, a los que se suman otros 1.000 módulos correspondientes a gastos de representación y 500 módulos adicionales por desarraigo. Además, se incorporó una dieta adicional para compensar el aguinaldo. De esta manera, las actualizaciones salariales acordadas para los trabajadores del Congreso terminan trasladándose también a los ingresos de los legisladores nacionales.
**El aumento vuelve a poner bajo la lupa los ingresos de los representantes del Senado, particularmente en un contexto económico en el que el Gobierno de Javier Milei sostiene una política de fuerte contención del gasto público.** Aunque existen renuncias voluntarias a algunos de los últimos incrementos, el sistema continúa generando controversias por la forma en que las dietas quedan automáticamente vinculadas a las paritarias del Congreso.
No todos los senadores perciben exactamente los mismos conceptos. Los representantes de la Ciudad de Buenos Aires, Mariano Recalde, Patricia Bullrich y Agustín Monteverde, no reciben el adicional por desarraigo. A su vez, existe un caso particular: Alicia Kirchner es la única integrante de la Cámara alta que no cobra dieta, ya que al asumir su banca optó por continuar percibiendo su jubilación como exgobernadora de Santa Cruz.
El nuevo incremento reabre así una discusión recurrente sobre cuánto deben cobrar quienes ocupan bancas en el Congreso y cuál debería ser el mecanismo para determinar sus remuneraciones. Con el nuevo esquema, los senadores superarán los $13 millones brutos mensuales a partir de enero, mientras que el debate sobre las dietas legislativas vuelve a quedar instalado en medio de las discusiones sobre austeridad, gasto público y prioridades presupuestarias.