Kicillof: “No me interesa una construcción a control remoto”
El gobernador bonaerensecerró este sábado el encuentro del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en Avellaneda con una convocatoria a organizar una alternativa nacional frente al gobierno de Javier Milei y dejó una definición: “No me interesa una construcción a control remoto”.
Ante militantes y dirigentes llegados desde distintos puntos del país, Kicillof buscó mostrar al MDF como una estructura en expansión territorial y con capacidad para articular debates programáticos.
El encuentro se realizó en la sede de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Villa Domínico y reunió a dirigentes y militantes de distintas provincias. Kicillof fue el orador de cierre de una jornada que comenzó con diez plenarios temáticos y que el MDF presentó como un encuentro federal, con el objetivo de ampliar su despliegue fuera de la provincia de Buenos Aires.
En su discurso, el gobernador reivindicó las administraciones peronistas y kirchneristas. “El pueblo argentino vivía mejor con Perón, con Néstor y con Cristina. Había más derechos”, afirmó. En ese punto, vinculó su postura con la situación judicial de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner: “Por eso Cristina está injustamente presa: para intentar callarnos, disciplinarnos y condicionarnos”.
Kicillof sostuvo que el desafío inmediato es construir, además de una oposición al Gobierno, “una opción nacional, una salida, un lugar mejor adonde ir”. “Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos deje terminar con este modelo, pero, sobre todo, que nos permita empezar una etapa distinta”, manifestó.
“Este no es un acto convencional —agregó—. Hoy no vinimos solamente a hablar. Vinimos miles y miles de compañeros y compañeras a escucharnos, a reflexionar y a darnos fuerza. Hoy vinimos a construir”.
Según relató, esos encuentros estuvieron colmados de participantes y expresaron una voluntad de construir desde las bases. “Después de tanta sospecha, era más simple: las nuevas canciones se componen colectivamente”, dijo, antes de añadir que ese proceso debe desarrollarse “de abajo para arriba”.
También mencionó la creación de espacios sectoriales del MDF y de un centro de estudios llamado Derecho al Futuro. “Cientos y cientos de reuniones, de encuentros. Y esto, compañeros y compañeras, recién empieza”, sostuvo.
“Para construir una alternativa nacional primero hay que escuchar a la Argentina”, afirmó Kicillof. En ese sentido, planteó que el encuentro de Avellaneda tuvo una impronta federal y cuestionó la idea de que cada provincia pueda resolver por sí sola problemas de alcance nacional.
Luego lanzó una frase que concentró buena parte de la lectura política del acto: “No me interesa una construcción a control remoto. Tenemos que escuchar, tenemos que sumar, tenemos que organizar en todos los rincones de nuestra República Argentina”.
El gobernador bonaerense sostuvo que una propuesta opositora requiere planificación, participación y respaldo mayoritario. “No se va a salir de esta situación tan dramática ni con jugadas mágicas ni con improvisaciones”, expresó.
Kicillof planteó que la discusión no debe centrarse en reprochar el voto de quienes respaldaron al actual presidente, sino en revisar las razones de ese respaldo. “Tenemos que preguntarnos qué promesas incumplidas y qué experiencias fallidas los hicieron pensar que un experimento como el de Milei podía dar soluciones”, sostuvo. Y agregó: “El problema no es que muchos lo hayan votado; el problema es preguntarnos qué hacemos nosotros para construir una alternativa”.
El gobernador afirmó que esa alternativa debe evitar “el odio” y “la nostalgia” y recuperar expectativas, en particular entre los jóvenes. Mencionó demandas como empleo, ingresos suficientes, acceso a los estudios, vivienda y la posibilidad de desarrollar un proyecto de vida. También pidió revisar las frustraciones que, según dijo, llevaron a parte de ese electorado a respaldar a Milei.
Kicillof definió al peronismo como la “columna vertebral” de esa construcción, aunque consideró que deberá sumar a sectores sociales y políticos ajenos a esa tradición. Rechazó que esa mayoría pueda surgir de acuerdos entre dirigentes y remarcó que debe construirse “desde abajo”, con participación pública.
El mandatario centró buena parte de su intervención en críticas al gobierno de Javier Milei, al que acusó de desatender a las provincias y de aplicar un programa que afecta a la producción, el empleo, la obra pública, la educación y la salud.
“Con Milei la Argentina no solo no va bien, es exactamente al revés. En Argentina se está produciendo una verdadera catástrofe”, afirmó. También sostuvo que el país atraviesa un proceso de mayor precarización, endeudamiento de los hogares y deterioro de las condiciones de vida.
Kicillof cuestionó el discurso oficial sobre el equilibrio fiscal y la estabilidad. “No hay estabilidad si las familias no llegan a fin de mes. No hay orden si los hogares están tapados de deuda”, planteó.
El gobernador advirtió, además, sobre el impacto social de la crisis y mencionó el crecimiento de los suicidios como un indicador que, según afirmó, no debería naturalizarse. En ese marco, describió al modelo libertario como “ignorante**, entreguista e insensible**”.
En el tramo final de su discurso, Kicillof sostuvo que la oposición debe ofrecer una salida política frente al deterioro económico y social que atribuyó al Gobierno. Planteó que el desafío no consiste únicamente en enumerar los problemas, sino en construir una propuesta que convoque a quienes todavía no encuentran una opción.
Hacia el cierre, dirigió un mensaje a pequeños y medianos empresarios, comerciantes e industriales, emprendedores, cuentrapropistas y desempleados afectados por la caída de la actividad. “El problema no sos vos, el problema es Milei”, concluyó.