La CGT endurece su estrategia: marcha al Congreso
La Confederación General del Trabajo (CGT) pondrá en marcha este miércoles un nuevo plan de lucha contra el gobierno de Javier Milei, pese al alivio que obtuvo recientemente tras los fallos judiciales que suspendieron aspectos centrales de la reforma laboral vinculados al financiamiento sindical. La primera medida será una movilización frente al Congreso junto a las dos CTA, la UTEP y organizaciones sociales para respaldar el reclamo de los jubilados, mientras la conducción cegetista mantiene en estudio la convocatoria a un paro general cuya fecha aún no fue definida.
La movilización se desarrollará bajo consignas centradas en la defensa del sistema previsional, el pedido de una recomposición de las jubilaciones y el rechazo a las medidas económicas de la administración nacional. Voceros de la central sindical señalaron que la convocatoria con las dos CTA y la UTEP busca exhibir unidad del movimiento sindical y de las organizaciones sociales frente al ajuste impulsado por el Ejecutivo, en un gesto destinado a presionar por cambios en la política económica y previsional.
La estrategia sindical fue ratificada durante una reunión del Consejo Directivo de la central obrera, donde se acordó avanzar con un cronograma de protestas que se extenderá durante los próximos meses. Aunque la Justicia otorgó un respiro a los gremios al frenar artículos que afectaban su denominada "caja sindical", los dirigentes consideran que persisten diferencias de fondo con la política económica y laboral del Gobierno, por lo que decidieron sostener la confrontación.
El plan contempla una serie de movilizaciones escalonadas, con eje en las protestas callejeras y el acompañamiento a distintos conflictos sociales. La marcha de este miércoles tendrá como principal consigna el apoyo a los jubilados y reunirá también a organizaciones de la economía popular y movimientos sociales, en una demostración de unidad opositora frente a las medidas oficiales.
Dentro de la CGT todavía no existe consenso sobre cuándo convocar a un paro general. Algunos sectores impulsan una medida de fuerza de mayor alcance en el corto plazo, mientras otros prefieren evaluar primero el impacto de las movilizaciones y la evolución del escenario político. La intención es mantener abierta la posibilidad de una huelga nacional como instancia de máxima presión sobre la Casa Rosada.
En paralelo, la central sindical también sigue de cerca la agenda institucional y política de las próximas semanas. Entre los temas analizados figura la eventual visita del papa León XIV al país, un acontecimiento que podría influir en el calendario de protestas y en la dinámica del diálogo entre distintos actores sociales y políticos.
Con este esquema, la CGT busca combinar la defensa de los intereses sindicales con una ofensiva política contra las reformas impulsadas por el Gobierno. Si bien el reciente escenario judicial representó un alivio para las organizaciones gremiales, la conducción considera que el conflicto con la administración de Milei está lejos de resolverse y apuesta a sostener un plan de lucha progresivo que podría culminar con un paro general cuando las condiciones internas y políticas así lo aconsejen.