La Línea F entra en su etapa decisiva: la Ciudad evalúa las ofertas
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanzó con el proceso de licitación para construir la Línea F de subterráneos, un proyecto que conectará Barracas con Palermo y busca mejorar la movilidad entre el norte y el sur porteño. La administración de Jorge Macri abrió los sobres con las propuestas técnicas de los dos consorcios que competirán por ejecutar la obra, cuya adjudicación está prevista para diciembre de 2026. Según el cronograma oficial, los trabajos comenzarían a principios de 2027. Se trata de la primera nueva línea de subte que se licita en la Ciudad en 25 años.
La futura línea tendrá una extensión aproximada de 9,8 kilómetros y contará con 12 estaciones distribuidas a lo largo de siete barrios: Barracas, Constitución, San Cristóbal, Monserrat, San Nicolás, Recoleta y Palermo. Las paradas proyectadas serán Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Recoleta, Pueyrredón, Coronel Díaz, Ecoparque y Pacífico. El trazado permitirá conectar zonas que actualmente no cuentan con acceso directo al subte y sumará nuevas alternativas para los desplazamientos cotidianos.
La inversión estimada para concretar el proyecto asciende a US$1.350 millones, según los datos difundidos por el Gobierno porteño. La iniciativa apunta a beneficiar a más de 300.000 pasajeros diarios y a descongestionar otras líneas de la red, especialmente la Línea C.
Además, permitirá que Barracas se incorpore por primera vez al sistema de subterráneos de la Ciudad, ampliando la cobertura del transporte público en el sur porteño y facilitando los viajes hacia el área central y los barrios del norte.

En la competencia por la construcción participan dos grupos empresarios. El primero está integrado por CITIC Construction, Ranken Railway Construction, Supercemento, Eleprint y Panedile; el segundo está conformado por las empresas Roggio y Ghella. La apertura realizada corresponde a las ofertas técnicas, mientras que las propuestas económicas serán evaluadas en una instancia posterior. Una vez completado ese proceso, el Ejecutivo porteño deberá definir qué consorcio se hará cargo de una de las obras de infraestructura más importantes previstas para los próximos años.
Uno de los aspectos centrales del proyecto será su conexión con las seis líneas de subte existentes -A, B, C, D, E y H- y con dos servicios ferroviarios: el Ferrocarril Roca, en la estación Constitución, y el Ferrocarril San Martín, en Palermo. De esta manera, la Línea F incorporará un nuevo eje de conectividad transversal y facilitará las combinaciones entre distintos medios de transporte. El ministro de Movilidad e Infraestructura porteño, Pablo Bereciartua, destacó que el diseño contempla estándares internacionales y tecnología orientada a modernizar el sistema.
La construcción de la Línea F se enmarca en el plan de modernización del transporte público impulsado por la Ciudad, que también contempla la compra de 214 coches para renovar las líneas A, B y C y un programa integral de mejoras en estaciones. Con la licitación en marcha, el próximo paso será completar la evaluación de las propuestas y avanzar hacia la adjudicación prevista para diciembre. Si se cumplen los plazos anunciados, las obras comenzarán a principios de 2027, con el objetivo de ampliar la red de subterráneos y mejorar los tiempos de viaje de miles de usuarios.