Loupias: "Uno de los objetivos de la norma es instalar una verdadera cultura de la prevención"
La Legislatura porteña aprobó en la sesión ordinaria del jueves 27 de agosto, la Ley Joaquín, una iniciativa impulsada por el legislador radical Francisco Loupias que establece herramientas de prevención, concientización y capacitación para reducir los riesgos asociados al uso de estructuras y equipamientos deportivos. La norma nació a partir de la tragedia de Joaquín Gatto, el chico de 12 años que murió luego de ser golpeado por un arco de fútbol.
La norma pone el foco en un aspecto que durante mucho tiempo permaneció en segundo plano: los riesgos que pueden representar estructuras y equipamientos deportivos cuando no se encuentran correctamente instalados, fijados, mantenidos o utilizados.
Arcos de fútbol, futsal, hockey, rugby y handball; aros de básquet y cestoball; postes de vóley; juegos de plazas y otros elementos similares forman parte del universo alcanzado por las acciones de prevención previstas por la nueva ley.
"Hoy podemos decir que la Ley Joaquín es una realidad en la Ciudad de Buenos Aires. Es una ley que nace de una tragedia, pero que decidimos transformar en una herramienta de prevención para que ningún otro chico tenga que atravesar lo que atravesó Joaquín", sostuvo Loupias luego de la aprobación.
La ley lleva el nombre de Joaquín Stefano Gatto, un chico de 12 años de Ramos Mejía que falleció el 5 de enero de 2026 luego de sufrir un grave accidente durante un campamento de los Exploradores de Don Bosco, en Junín de los Andes.
Un arco de fútbol cayó sobre Joaquín y le provocó heridas gravísimas. Tras ser trasladado de urgencia, su familia recibió la noticia de que había sufrido muerte encefálica.
A partir de aquella tragedia, sus padres, Serena Campos Lobos y Adrián Gatto, decidieron transformar el dolor en una causa destinada a generar conciencia y promover cambios concretos en materia de seguridad.
La Ley Joaquín representa justamente la institucionalización de ese reclamo: pasar de la reacción frente a una tragedia a una política pública que permita anticiparse a los accidentes.
"Serena y Adrián hicieron algo enorme: transformar un dolor imposible de dimensionar en una causa que puede ayudar a proteger a miles de chicos. Esta ley también es de ellos. Nosotros desde la Legislatura asumimos la responsabilidad de convertir esa preocupación en una política pública concreta", le dijo Loupias a Noticias Urbanas.
Y agregó: "Uno de los principales objetivos de la norma es instalar una verdadera cultura de la prevención en los espacios donde se realizan actividades deportivas y recreativas. La ley contempla acciones de difusión, concientización, capacitación y exhibición de cartelería vinculadas con el uso seguro de los equipamientos. También busca brindar información sobre los riesgos derivados de instalaciones deficientes, falta de mantenimiento, problemas de anclaje o utilización incorrecta.El alcance no se limita a los clubes. La iniciativa contempla espacios públicos y privados, incluyendo escuelas, plazas, parques, canchas, entidades deportivas y otros lugares destinados a actividades recreativas o deportivas".
El legislador además, señaló: "La propuesta también contempla a los distintos actores que forman parte de la comunidad deportiva: chicos y chicas, familias, docentes, profesores, entrenadores, instructores, coordinadores y responsables de las instituciones. La prevención no puede aparecer después de un accidente. Tiene que estar antes. Queremos que un entrenador, un profesor, una familia o un responsable de un club pueda identificar un riesgo y actuar antes de que ocurra una tragedia".
La construcción de la ley contó además con el aporte de distintas federaciones de clubes de barrio, instituciones deportivas y organizaciones públicas y privadas*, que participaron del trabajo previo y aportaron su experiencia sobre las dificultades y necesidades que existen en los espacios deportivos.
El rol de los clubes de barrio resulta especialmente relevante porque son uno de los principales ámbitos de encuentro y formación para miles de chicos y chicas de la Ciudad. Allí el deporte no solamente representa actividad física, sino también pertenencia, vínculos, inclusión y comunidad.
Por ese motivo, desde el inicio del proyecto se buscó que las medidas de prevención pudieran ser aplicables a las distintas realidades institucionales y que no se transformaran simplemente en nuevas exigencias burocráticas.
"Los clubes de barrio fueron fundamentales para trabajar esta ley. No queríamos escribir una norma desde un escritorio. Queríamos escuchar a quienes todos los días abren las puertas de sus clubes, reciben a los chicos y sostienen el deporte en nuestros barrios", afirmó Loupias.
La aprobación de la Ley Joaquín plantea además una concepción integral de la seguridad deportiva. La prevención no depende exclusivamente de una inspección o de quien administra una institución, sino que requiere compromiso de toda la comunidad.
Por eso, las acciones previstas apuntan tanto a quienes utilizan los espacios como a quienes están a cargo de su funcionamiento y mantenimiento.
Para los más chicos, la información deberá presentarse de manera sencilla y comprensible, utilizando herramientas gráficas y visuales cuando resulte necesario. En el caso de profesores, entrenadores y responsables de actividades, se busca promover pautas de cuidado y actuación. Para administradores y responsables de los espacios, la ley apunta a fortalecer la identificación y reducción de situaciones de riesgo.
La nueva normativa también plantea que estas acciones deben articularse con los mecanismos de fiscalización, inspección y control que ya existen en la Ciudad.
Con la aprobación de la ley, la Ciudad de Buenos Aires se suma a una agenda de prevención que busca evitar accidentes que, en muchos casos, pueden ser evitables.
Para Loupias, el desafío ahora es que la norma no quede solamente en el papel, sino que pueda traducirse en acciones concretas en clubes, escuelas, plazas y espacios deportivos.
"La aprobación es un paso enorme, pero ahora empieza otra etapa: hacer que la Ley Joaquín se conozca, se implemente y llegue a cada espacio donde haya un chico practicando un deporte. Queremos que la prevención sea parte natural de la actividad deportiva", señaló.
"Que el nombre de Joaquín quede asociado para siempre a algo mucho más grande que una tragedia: a la prevención, al cuidado y a la posibilidad de que otros chicos puedan jugar, entrenar y disfrutar del deporte en espacios cada vez más seguros", cerró Loupias.