Milei en alerta: tres sondeos golpean al Gobierno
El segundo semestre del tercer año de gobierno encuentra a Javier Milei en un momento que muchos analistas califican como su punto más bajo. A los conflictos internos que sacuden a su administración se suman los problemas económicos que ahogan a la población, una caída sostenida en la imagen presidencial y un clamor creciente por un cambio de rumbo. La percepción del electorado, a poco más de un año de la hipotética búsqueda de un segundo mandato, dibuja un escenario de creciente complejidad para La Libertad Avanza (LLA).
En el plano socioeconómico, las cifras son elocuentes y preocupantes. Un relevamiento reciente del Instituto Universitario CIAS arroja luz sobre la cruda realidad de los jóvenes en los barrios populares: un alarmante 75% de ellos, en la franja de 16 a 24 años, percibe que la economía ha empeorado drásticamente. Esta percepción se traduce en acciones concretas de supervivencia: el 60% de los encuestados confiesa haber tenido que "reducir consumos o gastos", mientras que un 57% se vio obligado a "pedir plata prestada" para llegar a fin de mes.
En sintonía con este diagnóstico, el informe nacional de julio de Zubán Córdoba & Asociados refuerza la idea de un descontento generalizado. El 64% del electorado considera que la dirección que ha tomado el gobierno de Javier Milei es "incorrecta", una cifra que subraya la desconexión entre la narrativa oficial y la experiencia cotidiana de los ciudadanos. Más allá de la visión macro, el impacto personal es innegable: el 53,9% de los consultados asegura estar "peor" a nivel individual, un dato que resuena con la necesidad de un cambio.

Esta erosión en la percepción del rumbo del país tiene su correlato directo en la imagen del propio presidente. La desaprobación hacia la administración libertaria ya supera el 65%, según Zubán Córdoba & Asociados, y la imagen personal de Milei es "mala" para el 61,3% de los encuestados. Estos números, que se alejan cada vez más de los picos de popularidad iniciales, abren una ventana de oportunidad para la oposición, que busca capitalizar el desencanto y presentarse como una alternativa viable.
La pregunta que inevitablemente surge es quién podría aprovechar este creciente descontento. Aunque el panorama opositor aún se muestra fragmentado, el peronismo ya pica en punta en algunas mediciones. Ante la consulta sobre la intención de voto para 2027, el 31,3% de los consultados por Zubán Córdoba & Asociados se inclinó por el peronismo, superando al 28% que optó por La Libertad Avanza, un indicio de que la base electoral del oficialismo podría estar resquebrajándose.

Sin embargo, otros estudios ofrecen matices. El relevamiento de fines de julio de CB Global Data, por ejemplo, si bien detecta un "fuerte deseo de cambio" en el electorado, posiciona a Milei como la opción más elegida para las próximas presidenciales, con un 32,4%. En este escenario, Cristina Kirchner (15,2%) y Axel Kicillof (14,7%) aparecen en segundo y tercer lugar, respectivamente. Incluso, en una eventual segunda vuelta, CB Global Data proyecta victorias del libertario, con un 44,8% frente a un 39% de Cristina y un 43,6% contra un 41,6% de Kicillof.
Esta aparente contradicción entre el deseo de cambio y el liderazgo de Milei en algunas encuestas es uno de los datos más llamativos**. El 54,5% de los consultados por CB Global Data prefiere un cambio de gobierno, frente a un 33,4% que opta por la continuidad.** Esto sugiere que, si bien hay un hartazgo con la situación actual, la oposición aún no logra consolidar una figura o un proyecto que capitalice de manera contundente ese descontento, dejando un margen de maniobra para el oficialismo.
Así las cosas, el gobierno nacional se adentra en meses que serán determinantes para su futuro político. El tiempo apremia y la situación económica de la población, a pesar del relato oficial, no muestra signos de mejora sustancial. En palabras del equipo de Zubán Córdoba, "si no hay cambio de rumbo palpable que satisfaga las actuales demandas sociales vinculadas a salarios y reactivación económica, la recuperación política del gobierno se vuelve compleja". La cancha está inclinada, y el desafío para Milei es mayúsculo.
