“No hay mucho para hablar”: reunión Gobierno–Pro
Tras varias horas de incertidumbre y especulaciones sobre una posible suspensión, el Gobierno nacional y el Pro retomaron este jueves su mesa de diálogo quincenal en la Casa Rosada. El encuentro se produjo en un clima de evidente frialdad política, apenas un día después de que el partido fundado por Mauricio Macri emitiera un duro comunicado contra el Poder Ejecutivo. La reactivación de este canal institucional expone la necesidad mutua de mantener la gobernabilidad, a pesar de las profundas diferencias que mantienen en el Congreso y de la falta de consenso de cara a los próximos desafíos electorales.
La reunión, que tuvo lugar en las oficinas del extinto Ministerio del Interior, estuvo encabezada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem. Por el lado del Pro, asistieron el jefe del bloque de diputados, Cristian Ritondo, y el secretario general del partido, Fernando de Andreis. Desde el entorno macrista no ocultaron su escepticismo previo al cónclave, al deslizar que "no hay muchos temas para hablar", reflejando el desgaste de una relación donde los aliados reclaman mayor reciprocidad.
Más allá del alivio parlamentario en el tema previsional, el verdadero escollo entre ambos espacios es el plano electoral. En el macrismo crece el malestar por lo que consideran una "especulación excesiva" por parte de La Libertad Avanza (LLA). Desde el Pro critican la falta de definiciones para la conformación de un frente conjunto y la ausencia de coincidencias sobre las candidaturas locales, especialmente en la provincia de Buenos Aires. "Hoy estamos lejos de un acuerdo. El Gobierno no termina de cerrar con ningún gobernador, tampoco con el radicalismo ni con nosotros", protestó un importante armador del espacio opositor.
“La verdad es que hubo mucho tiempo que ellos le dedicaron al tema de las leyes que están en el Senado, que son dos leyes muy importantes para el Gobierno y para el cambio en la Argentina. Mientras estábamos ahí, ellos tuvieron mucho intercambio con los legisladores porque se estaba analizando la modificación o no que podía haber en los proyectos. Eso hizo que se extendiera mucho más esta reunión que tendría que haber durado, tal vez, una hora”, explicó el jefe del bloque de diputados del Pro, Cristian Ritondo.
La urgencia de Diego Santilli por concretar el encuentro este jueves respondió también a una ajustada agenda política. La próxima semana, Ritondo viajará a Italia para mantener una audiencia con el Papa Francisco y luego continuará su gira hacia Armenia, invitado por la Fundación Universitaria del Río de la Plata (FURP). Postergar la cumbre hubiera implicado discutir el futuro de la alianza sin el principal referente legislativo del Pro y pieza clave en el armado bonaerense, justo en un momento en que la coalición legislativa muestra severas fisuras.
Este cuarto encuentro formal sirvió para medir si el reciente consenso alcanzado en las comisiones de Diputados es suficiente para encauzar un vínculo político visiblemente dañado. Para el oficialismo, sostener el respaldo del bloque amarillo es vital si pretende avanzar con la aprobación del Presupuesto 2027 y las reformas electorales pendientes. Sin embargo, el Pro ya ha marcado la cancha: mantendrá su apoyo al rumbo económico general, pero no dudará en diferenciarse y confrontar con la Casa Rosada cada vez que considere que el Poder Ejecutivo avanza sin consensuar con sus socios estratégicos.