Sabbatellismo porteño: una obra en construcción

Sabbatellismo porteño: una obra en construcción

Identificado, aunque con reservas, con el kirchnerismo, el desafío del espacio liderado por Martín Sabbatella es generar un frente de izquierda antimacrista. Y mientras coquetea con el solanismo, sigue sumando más adeptos por teléfono.


El caso del sabbatellismo en la Ciudad es algo muy curioso. ¿Cómo un espacio que no hizo campaña a nivel local y está aún en proceso de obtener la personería jurídica cuenta con un bloque propio en la Legislatura y una representante por el distrito en el Congreso? Dos años atrás, en el territorio porteño sólo se conocía a Martín Sabbatella como el reelecto intendente de Morón, pocas veces nombrado en los pasillos de la política local. Hoy los afiliados crecen en número en el distrito, identificados con un discurso que apoya con diferencias al Gobierno nacional y se ubica en la vereda opuesta a la gestión de Mauricio Macri.

Cada semana, cien nuevas almas se unen a las filas del ex intendente bonaerense, reclutadas por las mesas que la sede local organiza cada sábado (y todos los días de semana a partir del lunes 26 de abril). ?La mesa es tanto una herramienta para sumar afiliaciones como un termómetro?, afirmó el presidente del Encuentro Porteño, José Campagnoli, ya que de esa manera es posible medir las sensaciones de quienes se acercan y evaluar la imagen que proyectan Sabbatella y su propuesta en la Ciudad. ?En general, la respuesta es buena?, agregó. ?Hay muchos sectores que como nosotros apoyan algunas medidas del gobierno pero no se identifican con la estructura oficial.?

Desde el bloque legislativo también señalan a Sabbatella como una figura con llegada en Buenos Aires. ?Te encontrás con mucha gente con ganas de participar de este proyecto?, aseguró Gonzalo Ruanova al relatar su experiencia en las mesas de afiliación. En diálogo con Noticias Urbanas, el diputado profundizó sobre su propia identificación con la propuesta de Sabbatella, su postura y su currículum, y destacó la figura de Vilma Ibarra, su jefa política, en el trabajo parlamentario, advirtiendo también sentirse cómodo con el resto de los integrantes del bloque nacional: Ariel Basteiro, Carlos Heller y Jorge Rivas. En cuanto a su propia tarea, habló de su relación con Gabriela Cerruti, a la que calificó de buena, aunque da la impresión de que los dos diputados ni se cruzan ni se molestan. ?Cada uno tiene su historia pero nos complementamos bien?, soltó el ex Diálogo por Buenos Aires.

¿KIRCHNERISTAS?

Más allá de su independencia partidaria, es evidente que el rótulo de aliados del kirchnerismo que los diputados nacionales de Nuevo Encuentro se han ganado a fuerza de respaldar iniciativas oficialistas en el Congreso (Ley de Medios, aumento de las retenciones, fútbol para todos) es una barrera a la hora de conquistar un distrito con marca anti-K, como lo es la Ciudad. Sin embargo, las autoridades argumentan que quienes se acercan al partido son muchas veces ex militantes de otros espacios, como Proyecto Sur, que se sintieron decepcionados al ver la posición que tomaban Pino Solanas y sus aliados en algunas de las votaciones claves del Congreso. ?Hay contradicciones entre la base militante de Proyecto Sur, identificadas con el discurso histórico de Pino, y algunas posturas que toma actualmente el partido?, resumió Campagnoli, quien opinó, además, que la postura de ?oponerse a los Kirchner sin importar desde qué posición? acerca a aquel partido a fuerzas como el PRO y el peronismo disidente. Por otro lado, explicó la afinidad con los Kirchner por el aspecto ideológico y en referencia al ?modelo de país que defendemos?, pero marcó la distancia en lo referido a las formas y algunos contenidos de sus discursos. ?Nosotros somos autónomos pero no neutrales, las propuestas que se identifican con lo que venimos proponiendo las vamos a apoyar?, resaltó.

CONSTRUCCIÓN ALTERNATIVA

En lo relativo a objetivos concretos, la apuesta de Nuevo Encuentro sigue siendo el armado de un frente progresista y de izquierda que logre acabar con el dominio del PRO. ?Unirse es necesario, porque separados sería, como mínimo, más difícil ganar en 2011?, reconoció Campagnoli.

A pesar de las claras diferencias que los dos espacios mantienen a nivel Congreso, Proyecto Sur aparece como el integrante obligatorio de una alianza para 2011. A esa lista se suma Diálogo por Buenos Aires, el espacio del ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, e incluso el kirchnerista Encuentro Popular para la Victoria, especialmente los legisladores Gabriela Alegre y Francisco ?Tito? Nenna, con quienes Ruanova mantiene el diálogo a la hora de consensuar proyectos, esfuerzo similar al que realiza con las fuerzas de centroizquierda. Fuera de la lista quedan el radicalismo, el peronismo porteño y la Coalición Cívica, aunque de este último los sabbatellistas rescatan a los exponentes más alejados de la figura de Elisa Carrió, como las legisladoras Rocío Sánchez Andía y Diana Maffía y el ex diputado Facundo Di Filippo. ?La CC es hoy una fuerza que elige la derecha para que la represente?, dijo el titular del partido en la Ciudad. Más duro aún fue con los peronistas y radicales. Destacó a los partidos por su historia pero los criticó por su presente: ?No tienen lugar en la construcción de una nueva política?. De forma similar, aunque por distintas razones, marcó la diferencia con la izquierda más tradicional, como el MST de Marcelo Parrilli, aunque con respeto por ?su historia y su militancia?.

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