En octubre hubo una leve deflación estacionaria

En octubre hubo una leve deflación estacionaria

Según el informe que mensualmente elabora la Secretaría de Desarrollo Económico del Gobierno de la Ciudad, la canasta familiar de los porteños bajó el 0,37 por ciento con relación a septiembre. La caída se debe fundamentalmente al estancamiento del dólar y a que algunos productos son más baratos en esta época del año. En tanto, la Asociación de Consumidores por los Derechos Sociales realizó -junto con el SUTERH- un relevamiento en el que se demuestra que el valor de la canasta básica de alimentos varía hasta un 30 por ciento según el barrio


Pese a que la canasta familiar bajó un 0,37 por ciento en octubre, la inflación acumulada desde la devaluación alcanza el 78, 43 por ciento, según el índice de precios al consumidor que consulta la Secretaría de Desarrollo Económico del Gobierno de la Ciudad. Entretanto, la Asociación de Consumidores por los Derechos Sociales demostró que los precios varían notablemente según el barrio porteño en el que se intenten realizar las compras.

La deflación registrada en este último mes se debe al estancamiento del dólar y a que algunos productos, fundamentalmente de verdulería, disminuyen sus precios a esta altura del año.

Los alimentos que mayor variación negativa experimentaron fueron la cebolla -35,5 por ciento-, el tomate perita -33,4 por ciento- y la acelga -21,9 por ciento-. En tanto, los que registraron mayores aumentos fueron la batata -15,9 por ciento-, las hamburguesas -14,2 por ciento- y el Queso Port Salut -12,4 por ciento-.

El secretario de Desarrollo Económico porteño, Eduardo Hecker, advirtió que "si bien se ha quebrado la tendencia alcista de los precios de alimentos y bebidas en los supermercados de la Ciudad, el indicador acumula, desde comienzos de año, un incremento de más del 78por ciento". Además, recordó Hecker, "hay que considerar que es probable que el aumento las tarifas de los servicios públicos afecten este indicador".

La Secretaría de Desarrollo Económico elaboró a principios de este año un indicador estadístico que resume en un único valor la evolución de los precios de 50 productos del rubro alimentos y bebidas que integran la denominada "canasta familiar" en el ámbito de los supermercados de la Ciudad de Buenos Aires. Si bien en la misma no están incluidos los servicios públicos, éstos inciden directamente en la formación de precios al consumidor.

Por su parte, la Asociación de Consumidores por los Derechos Sociales realizó, con colaboración del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontales (SUTERH), un sondeo sobre la compra de los artículos que componen la canasta familiar. Los resultados del relevamiento demostraron que mientras que los vecinos de Balvanera gastan 81,79 pesos, los que viven en las cercanías de Santa Fe y Callao tienen que pagar 120,92 pesos por los mismos productos.

La canasta elaborada por esta organización está pensada en base a los productos más baratos del mercado y considerando a los comercios más competitivos del barrio, sin hacer diferencias entre hipermercados y almacenes. Para realizar la encuesta, Asociación de Consumidores por los Derechos Sociales convocó a 140 censistas del SUTERH, que recorrieron más de 400 locales comerciales.

Según sus realizadores, las grandes diferencias de precios no se deben exclusivamente al poder adquisitivo de los consumidores, sino que también influye notablemente la concentración de comercios chicos.

Mientras que los barrios más baratos fueron (además de Balvanera) San Cristóbal -con una canasta familiar de 92,85 pesos, Almagro -93,46-, Barracas -94,37-, Palermo -94,46-, Parque Chacabuco -95,77- y Liniers -100,35-; los más caros fueron (aparte de San Nicolás) Retiro -114,96-, Saavedra -116,28-, Monserrat -118,79- y Monte Castro -120,57-.

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