Los trabajadores del Teatro Colón realizaron esta tarde una singular protesta frente a las puertas de la Casa de la Cultura del Gobierno de Buenos Aires reclamando por la crítica situación laboral que están atravesando.
Unos ochos integrantes del ballet del teatro desplegaron como eje de la protesta, en pleno asfalto de la avenida de Mayo al 500, una rutina de baile que fue aplaudida por unas 50 personas que observaron atentos el singular espectáculo. Bailaron vestidos informalmente y con música que vertía desde grandes parlantes dispuestos sobre la calle. Los autos y las bocinas se mezclaban con las armonías clásicas, porque los trabajadores del Colón dejaron media vía habilitada al tránsito.
A pesar de protestar bailando, la situación de los trabajadores es grave. A fin de año vencen 237 contratos y podrían quedar en la calle cantantes líricos y personal contratado. Y hasta no se sabe si habrá una temporada 2002 mientras que las respuestas de los directivos del teatro son que el conflicto está en vías de solucionarse. Pero mientras tanto, éste sigue. No vaya a ser cosa que los artistas del Colón terminen bailando en la calle, como paradójicamente sucedió hoy.