Despidieron al fotógrafo del caso Grillo: “Mi nombre vino de arriba”

Despidieron al fotógrafo del caso Grillo: “Mi nombre vino de arriba”

Kaloian Santos Cabrera ocupó su puesto por más de 13 años.


Aloian Santos Cabrera, un fotoperiodista con más de diez años de experiencia en la Secretaría de Cultura, fue despedido poco después de que sus fotografías ayudaran a identificar al gendarme responsable de disparar contra Pablo Grillo durante la marcha de jubilados del 12 de marzo, frente al Congreso. Desde el Gobierno, se sostiene que la decisión fue parte de una reducción de personal, pero él afirma sin titubear: “Mi nombre fue mencionado desde arriba”.

El autor del disparo de un proyectil de gas lacrimógeno que dejó a Pablo Grillo al borde de la muerte sería un cabo primero de la Gendarmería Nacional con el apellido Guerrero. “No tengo pruebas, pero tampoco dudas”, contestó ante la pregunta sobre si considera que su despido fue una represalia por esas imágenes.

El fotógrafo contó que su nombre “vino de arriba”, que no se trató de una simple reducción de personal sino de un mensaje. Allí contó que empezó a trabajar “hace 13 años”, durante el gobierno de Cristina Kirchner, en lo que antes era el Ministerio de Cultura y que siguió en el mismo lugar con el paso de Mauricio Macri y Alberto Fernández.

El suyo era un contrato como monotributista que, hasta la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, se renovaba anualmente. Con la nueva gestión, el esquema cambió: desde enero, la renovación pasó a ser trimestral.

“Desde que comenzó este gobierno, que empezaron cada tres meses a bajar listas, yo nunca caí en esas listas. En enero me tendrían que haber renovado por un año porque aprobé ese examen de idoneidad que hicieron a los estatales, a mis compañeros le llega el nuevo contrato por un año y a mí por tres meses. Cuando pido explicaciones, desde RR.HH. asumen que había sido un error de ellos, cuando exijo que vuelvan a hacerme un contrato, me dicen que era muy complejo, que ya estaba hecho y que no me preocupara que en abril automáticamente me renovaban contrato por un año”, contó Kaloian. Eso nunca pasó.

El 31 de marzo, mientras se encontraba en su oficina “en el CCK”, recibió una llamada. Era su superior, María José Pérez Insúa, la Directora de Comunicación de la Secretaría de Cultura de la Nación. Según lo que compartió Kaloian Santos Cabrera durante la entrevista, le habría comentado que “habían bajado de arriba” su nombre para que no se le renovara el contrato. Poco tiempo después, recibió en su correo personal, “no en el institucional”, un mensaje firmado por “Secretaría de Cultura. Ministerio de Capital Humano. Presidencia de la Nación”: “Estimado/a. Me comunico con usted para notificar que su contrato no será renovado a partir del 1° de abril de 2025. Asimismo, se le informa que queda eximido/a de prestar servicios a partir del lunes 31 de marzo del corriente. QUEDA USTED DEBIDAMENTE NOTIFICADO/A”.

“Así, en mayúsculas, como quien grita con fuerza, resonaba de forma contundente la última frase”, escribió Kaloian en un mensaje que circula entre sus colegas, donde relata que “como un flashback, viajaron por su mente los 13 años que dedicó al Ministerio de Cultura de la Nación como fotógrafo. Las cientos de miles de imágenes que capturó desde la Antártida hasta la Quiaca, documentando y representando la identidad cultural de un país que un día, exactamente hace 15 años, lo acogió como uno más de sus hijos, sin exigir nada a cambio. “¡Qué privilegio!”, exclama. “Por eso siempre agradezco y rindo homenaje a esta nación”, afirma.

“Cuando le pregunté por qué y qué había sucedido, mencionándole que tenía ese antecedente, que estos mismos jefes de la gestión me habían elogiado en varias ocasiones, me respondió que no, que no tenía que ver con mi desempeño, sino que había una reducción de personal. Sin embargo, era tan personal que en el área de prensa el único era yo. Ese 31 de marzo me enviaron al correo personal, no al institucional, notificándome que no me renovarían el contrato. Cuando fui al día siguiente, ya no pude ingresar”, relató.

Contó, además, que en la secretaría de prensa fue el único al que no le renovaron en esta ronda, mientras que en otras áreas de Cultura “hubo una docena de compañeros” a quienes también dejaron ir. Y la distinción entre él y los demás es evidente. “Mi nombre proviene de instancias superiores, no es de mi jefa directa que conoce mi nombre y ha elaborado las listas previas. No tengo pruebas, pero tampoco carezco de sospechas”, añadió.

Incluso, desde el sindicato (ATE) se reunieron con la funcionaria, quien confirmó que las instrucciones venían “de niveles superiores” y que ella no podía intervenir. Paradójicamente, la directora les comentó que había dado buenas referencias sobre mi trabajo a Recursos Humanos. Sin embargo, le respondieron que su situación era “irreversible”.

Desde la Secretaría de Cultura confirmaron que no se renovó el contrato de Santos Cabrera, al igual que el de otros trabajadores. “Éramos 7 fotógrafos y ahora quedan 4”, comunicaron. “Era consciente de que esto podría suceder con este gobierno y no me lamento”, afirma Kaloian. “Mi labor en el ministerio fue impecable, con un sentido de pertenencia construido a lo largo de más de diez años, sin importar quién estuviera en el poder”.

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