Los paredones que enmarcan el Puente Pueyrredón amanecieron pintados con frases de bienvenida a la Presidenta Cristina Fernández al partido de Avellaneda, en donde se realizó el acto de anuncio del inicio de obras para el tratamiento de líquidos cloacales que se vuelcan al Riachuelo. Si bien abundó el color amarillo en las pintadas, en ningún lado se anunciaba el recibimiento con brazos abiertos al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. Tal vez por la falta de una bienvenida explícita en las paredes del puente que une la Ciudad con el sur del conurbano, el líder de PRO no cruzó el Riachuelo. Pero aún ausente, Macri estuvo presente.
Tras el discurso del intendente de Avellaneda, Baldomero Álvarez, y del gobernador bonaerense, Daniel Scioli, la Presidenta remarcó que el Gobierno de Mauricio Macri "tiene una responsabilidad" en lo referente a las obras en la zona al haber suscripto un acuerdo para el saneamiento de la Cuenca Riachelo-Matanza, en el cual la Nación, la Provincia y la Ciudad se comprometen a combatir la contaminación con políticas y recursos.
"Quiero hacer un planteo en cuanto a la ausencia de la Ciudad de Buenos Aires. Van a tener que estar, hay responsabilidad social e institucional que cumplir y eso es PRO también. Hay un compromiso presupuestario por
parte de la Ciudad de Buenos Aires de mil millones de pesos a cumplimentar entre 2008 y 2012", dijo la Presidenta.
Y agregó: "Además de esta responsabilidad institucional, que estoy absolutamente convencida que será cumplida, está la
responsabilidad social de aquellos que evacuan efluentes hacia el sur de la provincia, o depositan la basura, la responsabilidad social de hacerse cargo no sólo de los problemas sino de lo que producen. Los desagües vienen de la Capital, que es la jurisdicción con mayor ingreso per capita de la Argentina".
La ausencia de Macri generó molestias y no faltó un parrafito irónico para aquellos que "tienen la costumbre de mirar al norte".
"Más allá de esta ausencia de hoy, van a cumplir con esa responsabilidad institucional y social que implica hacerse cargo de sus desechos y compromisos con el resto de los ciudadanos argentinos", resaltó.
Junto a la Presidenta y Scioli y el Intendente de Avellaneda, estuvieron el jefe de Gabinete nacional, Sergio Massa, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, el Secretario de Obras Públicas, José López, la presidenta del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont y el presidente de AySA, Carlos Ben, entre otras autoridades nacionales, provinciales y municipales.
La obra que se pondrá en marcha busca la reconversión de una de las zonas más contaminantes, el Riachuelo, y atacar además uno de los principales problemas de la zona.
"Los grandes debates que se están dando en el siglo XXI tienen que ver con los nuevos desafíos y la problemática alrededor de los alimentos, la energía y el acceso al agua potable; y el Gobierno nacional ha puesto en la agenda esto", destacó Scioli.