La defensa de la expresidenta de la Nación y actual líder del Partido Justicialista (PJ), Cristina Kirchner, presentará este lunes un recurso de “queja” ante la Corte Suprema de Justicia, solicitando su absolución en la conocida causa Vialidad. Esta acción se lleva a cabo en la fase final del proceso judicial por supuestas irregularidades en la obra pública durante su administración.
Este recurso es la última opción que tiene el abogado Carlos Beraldi, quien representa a la exmandataria, para instar al máximo tribunal a que revoque la condena de seis años de prisión impuesta. El plazo para presentar este recurso final vence el próximo 1 de abril.
La exposición se basará en que “se ha vulnerado el derecho a ser juzgado por magistrados independientes y neutrales”, así como también, “la obligación de imparcialidad” del Ministerio Público Fiscal.
Si la Corte Suprema de Justicia admite la queja, que actualmente cuenta con los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Ricardo Lorenzetti y Manuel García-Mansilla, se procederá a la intervención de la Procuración General, liderada por Eduardo Casal, para que emita su dictamen. Hasta ahora, no hay señales claras sobre el desenlace, pero un hecho relevante ocurrió la semana pasada, cuando la Cámara de Casación Federal denegó el recurso extraordinario presentado por la defensa de CFK.
En la causa Vialidad se están investigando “irregularidades” en la concesión de obras públicas en la provincia de Santa Cruz, favoreciendo al empresario Lázaro Báez. Debido a esto, la ex Presidenta de la Nación enfrenta una condena confirmada de seis años de prisión por “fraude contra la administración pública”. Cristina Kirchner ha sido sentenciada a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos, un fallo que podría volverse definitivo en las próximas semanas. Si la Corte Suprema desestima el recurso de queja, la condena se mantendrá y el Tribunal Oral Federal 2 deberá llevar a cabo la ejecución de la sentencia.
Debido a su avanzada edad (más de 70 años), la ex presidenta podría tener la posibilidad de acceder a un arresto domiciliario. No obstante, su defensa ha señalado que planea apelar ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, aunque esto no detendría la implementación de la pena.
La defensa de Cristina argumenta que se han producido violaciones a sus derechos durante el juicio, pero fuentes judiciales indican que la Corte ya ha desestimado siete apelaciones similares, lo que hace que la anulación de la condena sea poco probable. La ex mandataria se encuentra en una situación complicada, donde la Corte Suprema de Justicia podría emitir la decisión final. Sin embargo, según las mismas fuentes, es “muy improbable” que el tribunal más alto revoque su condena.
Aun así, su defensa ha dejado claro que recurrirá a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) si resulta necesario. Hay que destacar que este proceso no detendría la ejecución de la pena, lo que implica que la expresidenta podría cumplir su condena mientras se lleva a cabo la resolución del recurso internacional.
Desde el kirchnerismo, la condena se interpreta como un intento de persecución política. Líderes cercanos a Cristina han señalado al gobierno de Javier Milei y a ciertos sectores de la Justicia como responsables de una “operación judicial” destinada a debilitar políticamente a la expresidenta.