Los mercados de Wall Street mostraron una caída generalizada en los ADR argentinos, con descensos significativos para las empresas del sector energético y los bancos, reflejando un clima global adverso generado por la reciente serie de aranceles impuestos por Estados Unidos.
Al mismo tiempo, el riesgo país aumentó 55 unidades, alcanzando los 872 puntos básicos, mientras que también se registró una baja en los bonos soberanos argentinos. En las primeras horas de la mañana, el indicador llegó a rozar los 877 puntos.
Las acciones argentinas en la Bolsa de Nueva York mostraron altibajos notables, alcanzando variaciones de hasta el 11%, lideradas por los papeles de Globant, seguidos por Tenaris (-8,4%) y Vista Energy (-8,2%).
Al finalizar la jornada, los indicadores más relevantes de las bolsas neoyorquinas disminuían hasta un 5,1%, liderados por el índice tecnológico Nasdaq. Por su parte, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires se desplomaba un 2,7%, alcanzando los 2.275.658 puntos.
El entorno global en el que operaron estos activos estuvo marcado por un notable descenso en los mercados internacionales, con caídas significativas en Europa y Asia. El índice paneuropeo STOXX 50 disminuyó un 3,6%, el CAC de la Bolsa de París se contrajo un 3,3%, el FTSE de Londres bajó un 1,6%, y el DAX de Francfort descendió un 3%.
Las repercusiones también se hicieron evidentes en los índices asiáticos: el Nikkei 225 de Japón retrocedió un 2,9%, el Hang Seng de Hong Kong perdió un 1,4%, y el Kospi de Corea del Sur cayó un 1,5%. Los mercados financieros a nivel global sintieron la sacudida en las valuaciones tras la última y más drástica serie de tarifas impuestas por el presidente Donald Trump, y el mercado bursátil estadounidense parece estar sufriendo las consecuencias más severas.
Un informe de Delphos Investment señaló que “los fundamentos de muchas de las principales compañías argentinas dependen directamente de los precios internacionales del petróleo, gas y metales como el acero y el aluminio, además de que algunas de ellas tienen lazos comerciales con Estados Unidos, lo que las hace vulnerables a posibles cambios en su política arancelaria”.
Las nuevas regulaciones incluyen un arancel base del 10% a todas las importaciones hacia Estados Unidos, con incrementos del 20% para la Unión Europea, 24% para Japón, 25% para Corea del Sur y hasta 54% para China, considerando medidas acumuladas. El temor se extendió a nivel mundial acerca de la posible inflación creciente y el debilitamiento del crecimiento económico que podrían derivarse de los aranceles.
Los precios cayeron en todos los frentes, desde el petróleo crudo hasta las acciones de las grandes empresas tecnológicas y pequeñas firmas que solo invierten en bienes raíces en Estados Unidos. El precio del crudo estadounidense disminuyó un 7%, situándose en USD 66,67 el barril.
En el ámbito de la renta fija, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años bajó 14 puntos básicos, ubicándose en 4,055% anual, lo que también amplió la brecha de tasas frente a los bonos emergentes como los de Argentina.
El impacto de estas circunstancias globales se tradujo directamente en los precios de los ADR argentinos, mostrando una tendencia a la baja en la mayoría de los valores, especialmente entre los relacionados con el sistema financiero y las empresas energéticas. Este comportamiento se observó sin que, hasta ahora, existiera un detonante interno específico que justificara los descensos.
Argentina se vio afectada con un 10% en el listado de los nuevos aranceles, lo que resultará en una disminución de las exportaciones al país norteamericano y una reducción en la actividad interna, mientras se aguardan novedades concretas sobre las negociaciones para un nuevo préstamo con el FMI (Fondo Monetario Internacional).