La candidatura a legislador porteño de Horacio Rodríguez Larreta -con su propio armado político- también pone en jaque la estrategia del Pro porteño, ya que a los amarillos les resultará difícil poner el foco en la gestión local mientras compiten con la principal cara visible de esa gestión durante 16 años, primero 8 años como jefe de gabinete de Mauricio Macri y luego otros 8 años como jefe de Gobierno.
“Larreta está en un lugar cómodo. Tiene 16 años de experiencia para contestar los planteos o preguntas de cualquier vecino. Ningún candidato conoce más la ciudad. Nuestra campaña es orgánica y tiene sentido porque encarna lo que falta, la buena gestión”, explicaron a Infobae desde el comando de campaña larretista.
El Pro enfrenta un dilema: si da marcha atrás y nacionaliza la campaña, debe criticar a los libertarios, a quienes ha ayudado incansablemente en el Congreso, que llevan un programa económico que Mauricio Macri elogió públicamente y con quienes todavía buscan un acuerdo electoral. En cambio, si intenta poner en debate únicamente la gestión local, tiene que enfrentar a un exjefe de Gobierno que se retiró con buena imagen, que además sumó a otro ex jefe de Gobierno, Jorge Telerman, a su lista.
“A diferencia de lo que nos pasaba durante la campaña presidencial, tan polarizada, donde se nos hacía difícil instalar ideas como ‘el consenso del 70%‘, ahora es más fácil hablar de los temas que nos interesan. Básicamente porque ya están instalados, como la basura o el ‘olor a pis’”, detallaron desde el entorno del exalcalde. Y aclararon: “En todo caso Jorge Macri ahora tiene que salir a instalar por qué la ciudad está así, fue su mala gestión la que hizo que muchos porteños revaloricen el gobierno de Larreta”.
No obstante, a pesar del objetivo del larretismo de concentrarse en la gestión, la campaña comenzó con cuestionamientos personales, principalmente en boca del ex presidente Mauricio Macri, quien atribuyó su candidatura a un resentimiento por haber perdido la interna presidencial con alguien que siente “muy inferior intelectualmente que él (por Patricia Bullrich)”.
El exjefe de Gobierno le recordó con dureza que él había perdido con Alberto Fernández, “el peor presidente de la historia”. Sin embargo, en el comando de campaña larretista aseguran que contestaron solo porque “Macri cruzó un límite” y adelantan que la idea es no entrar en cruces de declaraciones. “A los otros les conviene pelearse, porque es hablar de otro tema. En todo caso, si vuelven los ataques intentaremos usar esa oportunidad para levantar alguno de los temas que le importan a los vecinos”, señalaron.
“No lo van a poder borrar a Horacio. Ya en su video de lanzamiento todo el tiempo aparecía Horacio. Es decir, las obras que hizo”, remarcaron.