En medio de la frenética campaña presidencial que definirá al sucesor de Cristina Kirchner, hay quienes advierten que en el debate electoral faltó discutir un tema clave, que cobró protagonismo con la multitudinaria marcha Ni Una Menos del 3 de junio último: las medidas para combatir la violencia hacia las mujeres.
Una de las que planteó la situación es Victoria Montenegro, hija de desaparecidos, militante de la agrupación kirchnerista Kolina y titular de la Unidad de Coordinación Nacional para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres.
Cuarta candidata a diputada nacional en la lista que encabeza en la Ciudad el ministro Axel Kicillof, Montenegro dialogó con Noticias Urbanas sobre el papel actual de la mujer y las elecciones.
Combinó sus críticas hacia Mauricio Macri y Sergio Massa con elogios a Daniel Scioli y Cristina Kirchner. Aseguró que el candidato del oficialismo fue el único que se comprometió a trabajar para los derechos de las mujeres y dijo que la jefa de Estado seguirá teniendo un rol determinante más allá del 10 de diciembre.
–En los últimos días se conocieron nueve casos de femicidios. ¿Qué cambió desde la marcha Ni Una Menos?
–Lo que cambió hay que entenderlo en un contexto. En los últimos doce años conquistamos muchas leyes que nos permiten a las mujeres luchar por nuestros derechos, como la Ley de Parto Humanizado y la Ley de Protección Integral. El asesinato es la última expresión de la violencia contra la mujer; violencia que puede empezar siendo simbólica o económica. Ya hubo casi 50 mil mujeres que admitieron ser víctimas. Y eso habla de un empoderamiento por parte de ellas. Con muchas herramientas, el Estado ha construido un piso de conciencia que nos permitió tener el 3 de junio.
–¿Faltó discutir la problemática durante la campaña?
–Directamente no se debatió en la campaña. El único que planteó el tema fue Daniel, que se comprometió a profundizar los cambios que faltan, que son muchísimos. El resto de los candidatos… nada. Pero porque no pueden decir abiertamente lo que quieren. Massa habla de la doctrina de seguridad nacional, donde el papel de las mujeres era quedarse en su casa y hacer los mandados. Y Macri fue clarísimo cuando dijo que a las mujeres nos gusta que nos digan que tenemos lindo culo. No reivindicamos la idea que ellos tienen de nosotras.
–¿Qué cambios deberían profundizarse?
–La solución no es mágica y la gran batalla, en realidad, es cultural. Aún hay barreras que tenemos que sobrepasar, como las reacciones de “no te metás” o “algo habrá hecho”. Es verdad que se aumentaron muchísimo los llamados a la línea 147, pero no podemos pensar que después de la marcha Ni Una Menos se iba a terminar con el femicidio. Eso es difícil porque hay un mandato cultural de los varones que creen que la mujer es de su propiedad. Hoy quizá se conocen más casos, pero es porque hay cada vez más conciencia para hacerse cargo.
–¿Cuál es su propuesta para llevar al Congreso?
–Hay que legislar sobre una licencia para las mujeres víctimas de la violencia, que hoy no se otorga. La licencia psiquiátrica que a veces obtienen las mujeres que denuncian no las protege de los violentos.
–Usted es hija de desaparecidos, y el kirchnerismo hizo bandera con los derechos humanos. ¿Esa política continuará más allá del 10 de diciembre?
–Cuando Cristina deje el mandato vamos a valorar los avances que hubo en estos doce años. El objetivo de la dictadura no era robar bebés y matar, sino instalar un modelo político y económico, y Néstor vino a devolvernos esa esperanza de creer en la política. Nosotros trabajamos para que Daniel sea el próximo presidente, que ya fue muy claro en decir que elevará la Secretaría de Derechos Humanos al rango de ministerio y que avanzará en la lucha contra la violencia hacia las mujeres.
–¿Scioli le dará la misma preponderancia que Cristina a agrupaciones juveniles como La Cámpora y Kolina?
–Nosotros vamos a estar presentes en cada momento de la gestión y acompañando y defendiendo cada logro que hubo en estos años. Acá hubo millones de personas a las que se les repararon sus derechos. Obviamente, cada uno puede tener una referencia distinta, como yo la tengo con Alicia Kirchner y La Cámpora la tiene con Máximo, pero todos vamos a respetar la identidad del otro.
–¿Con Scioli presidente no comenzará a hablarse del “sciolismo”, dejando de lado el “kirchnerismo”?
–Todos somos parte del Frente para la Victoria y del kirchnerismo. Y todos tenemos la bandera de Evita, Néstor y Cristina. Scioli es nuestro candidato, es el candidato del proyecto. Y en el proyecto, circunstancialmente, cada uno ocupa un lugar determinado. Más allá de todo, quien seguirá conduciendo el movimiento va a ser nuestra compañera Cristina.
–¿Eso no será un problema para Scioli?
–No. El presidente de los argentinos va a ser Scioli y, después, las fuerzas políticas que forman parte del Frente para la Victoria vamos a trabajar para que Daniel pueda llevar a cabo su presidencia, con todos los desafíos que ello significa.
–Entonces, ¿cuál será el papel de Cristina?
–Cristina va a tener un papel preponderante. Más allá de que no esté en la Casa de Gobierno, Cristina es una referente y cuadro político. Te diría, incluso, que es una referencia para la humanidad.
–¿Podría llegar a ocupar un cargo a nivel internacional, por ejemplo en la ONU?
–Cristina está dentro de la agenda de las Naciones Unidas. La Presidenta, donde esté, siempre va a estar representando a los argentinos. Hablando en el buen sentido de la palabra, algo habrá hecho como mujer para que después de doce años de gobierno kirchnerista tenga el 50 por ciento de imagen positiva.
–¿Por qué Scioli, entonces, siendo el candidato del kirchnerismo, sacó menos del 40 por ciento en las PASO?
-Bueno, nos encantaría tener un porcentaje de más del 50 por ciento. No se puede negar que Cristina es Cristina y Daniel es Daniel. Pero confiamos en que él va a continuar este proyecto y trabajamos para que gane en primera vuelta. o